Cámara al Hombro: Parque Nacional Jeanette Kawas
En la Bahía de Tela, en Honduras, existe un parque de imponente belleza natural, su biodiversidad lo convierten en un atractivo al turismo de conservación.
El Parque Nacional Jeanette Kawas, forma parte de la Lista de Humedales de Importancia Internacional, también conocida como “Lista de Ramsar”. Pero en la actualidad, está amenazado por la siembra indiscriminada de la palma africana. En los últimos años, dos incendios, en los que habría intencionalidad, han arrasado con gran parte de este parque ¿Qué pasa con las políticas de Estado?
Manglares, arena blanca y arrecifes son solo algunos de los grandes atractivos del Parque Nacional Jeanette Kawas, ubicado en la Bahía de Tela, en el departamento de Atlántida. Allí conviven insectos, anfibios, mamíferos y aves. Además de un sin número de plantas y árboles.
El parque fue nombrado así, en honor a la ambientalista hondureña Blanca Jeannette Kawas, quien fue asesinada en el año de 1995 por sicarios, quienes cumplieron la orden de matarla, debido a que la ambientalista protegía la zona de la explotación del capital privado. La zona posee seis playas de arena blanca, pero están en peligro debido a la contaminación que produce el hombre.
Dos fuertes incendios han arrasado con gran parte del parque, uno en abril del 2016, el cual fue provocado según autoridades con gasolina. Y el segundo en junio de este año. En las dos ocasiones los pobladores presumen que hubo participación de productores de palma africana que ilegalmente la siembran en la zona núcleo.
Incluso existe una empresa que lanza sus desechos a las aguas del Parque Nacional, lo que termina matando enormes cantidades de peces. Y deja sin alimento a comunidades garífunas que tradicionalmente han habitado y convivido con la flora y fauna.
La Lista Ramsar, que se llama así porque su aprobación se dio en la ciudad iraní de Ramsar, incluye al Parque Jeanette Kawas, gracias a que en sus humedales crecen 4 tipos de manglares; entre ellos el rojo, el negro, y el blanco. Este último casi extinto por la siembra de palma africana.
Esta es la realidad de la mayoría de zonas turísticas o de biodiversidad hondureñas: son explotadas hasta casi ser destruidas y luego abandonadas.
El Gobierno de Honduras no se caracteriza por el cuidado de los recursos naturales, por ello el caso del Parque Nacional está casi en el abandono.
Dassaev Aguilar, Bahía de Tela (Honduras).
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