“Creo que las declaraciones hechas por las autoridades turcas son absolutamente inaceptables por una simple razón: no son llamamientos a la paz, sino a la guerra; son llamamientos a resolver el conflicto por métodos militares”, ha aseverado este viernes el titular ruso.
Con fecha anterior, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, expresó su pleno respaldo a las autoridades azeríes hasta que dicha zona retorne sin falta a Azerbaiyán.
Creo que las declaraciones hechas por las autoridades turcas son absolutamente inaceptables por una simple razón: no son llamamientos a la paz, sino a la guerra; son llamamientos a resolver el conflicto por métodos militares”, dice el canciller ruso, Serguei Lavrov.
En declaraciones a la prensa tras reunirse en Ereván (capital armenia), con su homólogo armenio, Edvard Nalbandián, Lavrov ha afirmado que dichas afirmaciones contradicen la postura de la comunidad internacional. Moscú ya se ha acostumbrado a “estos turcos de la actual administración turca”, ha apostillado.
Para el diplomático ruso, lo más importante es “cumplir rigurosamente” los acuerdos de la tregua y evitar nuevas violaciones a los acuerdos de cese indefinido de las hostilidades.

Para facilitar una salida política al conflicto de Nagorno Karabaj, desatado a finales de los años 1980 entre Armenia y Azerbaiyán (cuando ambos formaban parte de la Unión Soviética), Rusia está dispuesta a “hacer todo lo posible”, ha agregado.
Nagorno Karabaj se escindió a principios de los 1990 de Azerbaiyán de forma unilateral en una sangrienta guerra con un saldo de 30 mil muertos. Desde 1994, en ese enclave rige un armisticio muy frágil.
El pasado 2 de abril, se reactivaron las hostilidades entre los Ejércitos de Armenia y Azerbaiyán y tres días después, los dos países vecinos acordaron un cese el fuego bilateral en esta zona, si bien ambos bandos denuncian violaciones del armisticio a diario.
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