Según ha informado el rotativo israelí Haaretz, Azaria será liberado el próximo 10 de mayo. El soldado israelí se encuentra en prisión desde agosto de 2017 por matar a Abdul Fatah al-Sharif, mientras este estaba herido y yacía en el suelo.
El grupo pro derechos humanos israelí BTselem —que documenta las violaciones de los derechos humanos contra los palestinos— publicó un vídeo en que se ve el momento en que Azaria dispara a Al-Sharif en la cabeza sin aparentemente haberle provocando. Al hacerse viral, la grabación generó una ola de condenas y críticas a nivel internacional.
Al justificar su acto, el soldado israelí dijo que creía que el palestino iba a activar un cinturón explosivo, pero se aclaró que Al-Sharif ya no suponía una amenaza al haber recibido un disparo en la cabeza.
Por prácticas similares al referido caso, las fuerzas de guerra israelíes han sido acusadas en gran medida por las autoridades palestinas del uso excesivo de fuerza.
A principios del mes en curso, BTselem publicó otro vídeo que muestra a los soldados israelíes negando atención médica a un palestino —golpeándole con rifles— al que ya habían disparado en el estómago.
Pocos días más tarde, un adolescente palestino discapacitado de 24 años de edad murió tras ser alcanzado por una bala perdida disparada por los soldados israelíes cuando reprimían una manifestación en Al-Jalil.
A menudo el régimen de Israel dispara a los palestinos, incluidos mujeres y niños, con impunidad. Muchas de las víctimas también reciben disparos en la cabeza o en el pecho y a corta distancia, lo que sugiere que las fuerzas israelíes emplean una estrategia deliberada de disparar para matar o herir gravemente.
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