El destructor de misiles guiados USS Benfold navegó el sábado cerca de las islas Nansha (nombre en chino de las islas Spratly), en el sureste del mar de la China Meridional, como parte de la llamada operación de “libertad de navegación”, según informó la Séptima Flota de Estados Unidos en un comunicado.
La nota criticó a China, Vietnam y Taiwán —tres de los países que reclaman la soberanía de las islas Spratly— por haber impuesto restricciones al “paso inocente” de los buques y por haber exigido un permiso o una notificación previa antes de que un buque militar entre en su mar territorial, es decir, las aguas dentro de las 12 millas náuticas de la costa de una nación según lo reconoce el derecho internacional.
Esta es la cuarta vez en lo que va del año y la segunda en una semana que la Marina estadounidense desafía las reclamaciones territoriales de China enviando buques de guerra al estratégico mar del Sur de China.
Pekín informó que expulsó el miércoles el destructor USS Benfold de sus aguas territoriales en los alrededores de las islas Paracelso en el mar de la China Meridional, por haber cometido “una violación grave” de la soberanía china.
“Las acciones del Ejército de EE.UU. han violado gravemente la soberanía y la seguridad de China, han socavado gravemente la paz y la estabilidad del mar de la China Meridional y han violado gravemente el derecho internacional y las normas de las relaciones internacionales”, denunció el portavoz del Mando del Teatro Sur del Ejército chino, Tian Junli.
El mar de la China Meridional es una extensión muy disputada del océano Pacífico, donde Pekín reclama casi un 90 % del territorio, en especial la soberanía de las islas Spratly.
En repetidas ocasiones, China ha interpelado a Estados Unidos que evite acciones provocativas en dicha región y ha rechazado la presencia militar en su entorno de las fuerzas norteamericanas, acusándolas de crear tensiones e intentar militarizar esas aguas.
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