• Príncipe heredero de Arabia Saudí, Muhamad bin Salman Al Saud (dcha.), y su padre, Salman bin Abdulaziz Al Saud, en Riad, 28 de enero de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: lunes, 18 de marzo de 2019 11:06
Actualizada: martes, 19 de marzo de 2019 22:05

El rey saudí ha despojado de parte de su autoridad a su hijo y heredero al trono, acusado de ordenar el asesinato del periodista Jamal Khashoggi.

Según ha informado hoy lunes el diario británico The Guardian, el rey saudí, Salman bin Abdulaziz Al Saud, comunicó la semana pasada a un grupo de ministros su decisión de restringir aunque solo sea temporalmente las responsabilidades del príncipe heredero, Muhamad bin Salman.

Actualmente, aunque de manera informal, Musaed al-Aiban, uno de los consejeros de confianza del rey, nombrado recientemente asesor de seguridad nacional del país árabe, supervisa las decisiones económicas de la monarquía en nombre del rey, añade el reporte.

Bin Salman se ha ausentado, según algunas fuentes, de una serie de reuniones ministeriales y diplomáticas de alto perfil en las últimas semanas. Aunque el monarca le pidió a su hijo que asistiera a las citas del Gabinete, él no se ha personado en ninguna de ellas.

La relación entre el rey Salman y su hijo está bajo la lupa desde el asesinato en octubre del periodista saudí Jamal Khashoggi en el consulado de la monarquía árabe en Estambul (Turquía). La Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA, por sus siglas en inglés) sostiene que Bin Salman ordenó el crimen; algo que Riad niega.

 

El príncipe heredero también es profundamente atacado a nivel internacional por el prolongado conflicto en Yemen, país al que Riad bombardea constantemente desde marzo de 2015. Grupos pro derechos humanos culpan a Bin Salman de la peor crisis humanitaria del mundo, la que se está viviendo en Yemen.

Algunos observadores opinan que el rey está tratando de controlar a su controvertido hijo en un momento en el que a Arabia Saudí también le llueven críticas por sus graves violaciones de los derechos humanos.

El escandaloso caso de Khashoggi y el papel de Riad en la guerra de Yemen, entre otros, han mermado el interés de los inversionistas extranjeros en el mercado saudí. De hecho, el rey Salman ha expresado recientemente su preocupación por las inversiones perdidas en Arabia Saudí.

El diario estadounidense The New York Times informó esta semana de que Hollywood, tras el asesinato de Khashoggi, rompió un acuerdo con Arabia Saudí y le devolvió 400 millones de dólares de inversiones.

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