La cadena noticiosa CNN, citando a fuentes informadas sobre el asunto, aseguró el viernes que la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos a mediados de marzo pasado ha utilizado cientos de millones de dólares en armamento, incluidos misiles de crucero de largo alcance y los Tomahawk, para sus operaciones contra la nación yemení.
Según el medio, el Pentágono podría solicitar fondos suplementarios al Congreso, pero podría no recibirlos, debido a los escasos resultados. El vicepresidente JD Vance calificó la acción militar como un error, en un chat filtrado y publicado por la prensa estadounidense la semana pasada.
En tal sentido, funcionarios del Pentágono han asegurado que EE.UU. no ha logrado destruir el arsenal de misiles y aviones del Ejército yemení, mientras que la Resistencia del país árabe “ha podido fortificar sus búnkeres y mantener arsenales de armas bajo tierra, tal como lo hicieron durante los ataques que la administración Biden llevó a cabo durante más de un año” reporta CNN.
El medio de prensa, citando a un funcionario de defensa, indicó en su análisis que “ha sido difícil determinar con precisión cuánto tienen aún almacenado los hutíes”, mientras otra fuente confirmó que la agresión ha “destruido algunos emplazamientos, pero eso no ha afectado la capacidad de los hutíes para seguir disparando contra buques en el mar Rojo ni derribando drones estadounidenses”, mientras tanto, agregó, EE.UU. está agotando sus reservas de municiones, combustible y tiempo de despliegue.
Por su parte, el movimiento popular Ansarolá afirmó recientemente que no negociará con Estados Unidos y que continuará con sus operaciones militares en apoyo a Gaza y su pueblo.
Según las fuentes, la operación militar de EE.UU. también inquieta a funcionarios de su Comando Indopacífico, quienes reprueban la gran cantidad de armas de largo alcance usadas contra Yemen, en particular los misiles JASSM y los Tomahawks. Los estrategas militares afirman que “estas armas serían cruciales en caso de una guerra con China”, mientras temen que la operación pueda tener un impacto negativo en la preparación militar estadounidense en el Pacífico, al tiempo que otro funcionario citado por la cadena noticiosa restó importancia a lo anterior, señaló el informe.
Los ataques de EE.UU. contra Yemen fueron ordenados por el presidente Donald Trump tras la advertencia del movimiento Ansarolá de que reanudaría las operaciones militares contra Israel en el mar Rojo en solidaridad con el pueblo palestino. En efecto, las fuerzas yemeníes han realizado una serie de ataques contra portaviones estadounidenses en el mar Rojo y derribado drones, entre otras acciones.
gec/ncl/tqi