A través de un comunicado emitido el martes, los comités de coordinación de Siria y Rusia sostuvieron que la presencia militar ilegal de fuerzas extranjeras en Siria “es un obstáculo importante en el camino hacia el renacimiento del país”, que desde 2011 sufre un conflicto armado provocado por grupos terroristas y bandas armadas patrocinadas por el Occidente y algunos países regionales.
“Durante una reunión conjunta de la sede de coordinación entre las dos partes, se identificaron los principales problemas que obstaculizan el camino del pueblo sirio a la vida normal; es decir, la ocupación por fuerzas extranjeras de los territorios del Estado soberano sirio, que es miembro de las Naciones Unidas”, se lee en el texto.
La nota también reza que tal presencia conduce al saqueo de los recursos naturales de Siria y genera focos de tensión en la región de Asia Occidental.
Política de presión contra Siria impide su reconstrucción
Según el comunicado, otro factor negativo es la política de presión contra Siria que impide la reconstrucción del país devastado por la guerra y priva a los ciudadanos sirios que gocen de las oportunidades para una vida normal.
Ante tal coyuntura, prosigue, resulta imprescindible que la comunidad internacional ofrezca apoyo para zanjar la crisis siria, que durante 10 años ha costado más de 1,2 billones de dólares, además de dejar miles de civiles muertos y millones de desplazados.
“Para superar los obstáculos que impiden el regreso de los refugiados sirios a su patria, así como para restaurar una vida pacífica en el suelo sirio, consideramos necesario involucrar a toda la comunidad internacional en la solución de los problemas de reconstruir el país y brindar apoyo”, sostiene.
La declaración fue emitida tras una reunión de los citados comités sobre el retorno de refugiados, con la participación de representantes de los órganos pertinentes de las Naciones Unidas y organizaciones humanitarias internacionales.
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