El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) aprobó el viernes por unanimidad una resolución que extiende por seis meses el “mecanismo de ingreso de ayuda humanitaria” a Siria a través de un solo cruce fronterizo.
De este modo, se permite la entrada de ayuda por el cruce de Bab al-Hawa —en la frontera que comparte la provincia noroccidental de Idlib con el territorio turco— lo que prorroga los efectos de la Resolución 2533 de 2020 por un período de seis meses, y con una prórroga posterior por otros seis meses hasta el 10 de julio de 2022, según informa la agencia estatal siria de noticias, SANA.
En declaraciones tras la citada sesión, el representante permanente de Siria ante las Naciones Unidas, Basam al-Sabaq, enfatizó que Damasco rechaza este mecanismo politizado, pues representa una violación de su soberanía e integridad territorial, su aplicación implicó graves fallas y, además, no puede asegurar que la ayuda llegue a sus beneficiarios y no a los terroristas.
Al Occidente no le importa el dolor de Siria
El diplomático sirio sostuvo que las delegaciones de Rusia, China y de otras naciones se esforzaron para resaltar los aspectos que favorecen el objetivo de mejorar la situación humanitaria y la entrega de ayuda a quienes la necesitan desde el interior del país árabe.
“Los países occidentales insistieron en hacer caso omiso a esos aspectos y centraron sus esfuerzos solo en extender el “mecanismo” que serviría a sus agendas”, lamentó.
Al-Sabaq denunció además que el Occidente es indiferente ante el sufrimiento del pueblo sirio mediante sus continuas violaciones a la soberanía del país e imposición de bloqueo al pueblo sirio.
Al mismo tiempo, aseguró que el Gobierno de Damasco, presidido por Bashar al-Asad, sigue respondiendo a las necesidades humanitarias de sus ciudadanos y brindando apoyo a quienes lo necesitan para mitigar las repercusiones negativas de la guerra contra los terroristas.
Siria y una guerra que no quiere terminar
El pasado marzo, el conflicto armado en Siria cumplió su décimo año. La crisis siria se ha cobrado la vida de más de 400 000 personas y ha obligado a que seis millones de sirios se refugien en países vecinos, en Europa y otros países occidentales, además, otros ocho millones de ciudadanos han tenido que dejar sus hogares para vivir como desplazados internos.
Es más, la guerra en Siria ha acabado con los sueños de la nueva generación siria, ya que no ha recibido educación adecuada durante una década y su vida continúa marcada por la penuria, el sufrimiento, y las sanciones estadounidenses.
A pesar de que los combates han disminuido en la mayoría de las partes de Siria, las hostilidades continúan y millones de sirios siguen en condiciones de crisis humanitaria, y lo más alarmante es que, según informes, Estados Unidos está planeando revitalizar al grupo terrorista Daesh para justificar de esta manera su presencia en el país árabe.
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