“En octubre del año pasado, el Departamento de Asuntos Políticos de la Secretaría de la ONU emitió y divulgó en todo el sistema de las Naciones Unidas una directiva secreta para prohibir a sus organismos participar en proyectos de reconstrucción de la economía siria: ‘Solo se puede enviar ayuda humanitaria y nada más’”, ha dicho Lavrov en una rueda de prensa en El Líbano.
De acuerdo con la directiva, emitida según el canciller ruso siendo director del Departamento el estadounidense Jeffrey Feltman (sustituido en marzo por su compatriota Rosemay DiCarlo), la reconstrucción de Siria sólo sería posible después de llevarse a cabo “la denominada transición política” reclamada por los Gobiernos occidentales implicados desde 2011 en el apoyo a los grupos opositores y terroristas contrarios a Damasco.
Lavrov ha explicado que posteriormente preguntó al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, “por qué cuestiones semejantes figuran en directivas secretas”, sin que se hubiera informado de ello al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), y que Guterres le aseguró que lo resolvería.
En el mismo sentido, Lavrov ha criticado una declaración hecha el lunes pasado por el alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Filippo Grandi, quien dijo que la situación era “demasiado peligrosa” y que era “prematuro” hablar aún de repatriaciones masivas de sirios refugiados en otros países.
De acuerdo con explicaciones posteriores, Grandi habría querido decir que los países occidentales no darían dinero para reconstruir el país árabe mientras no se diese la mencionada “transición”, a lo que el canciller ruso ha respondido que “hay otros donantes aparte de los occidentales, y el Acnur no debería parecer una sucursal de los países occidentales”.
En octubre del año pasado, el Departamento de Asuntos Políticos de la Secretaría de la ONU emitió y divulgó en todo el sistema de las Naciones Unidas una directiva secreta para prohibir a sus organismos participar en proyectos de reconstrucción de la economía siria: ‘Solo se puede enviar ayuda humanitaria y nada más’”, ha revelado el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov.
En la rueda de prensa, mantenida de manera conjunta con su homólogo libanés, Yibran Basil —cuyo país, que acoge a entre 1 millón y 1 millón y medio de refugiados sirios, ha tenido recientemente roces con el Acnur por esa actitud—, Lavrov ha tachado de “inadmisibles (…) los intentos de un grupo de países de utilizar las secretarías de las organizaciones internacionales en sus propios intereses geopolíticos”.
Tras más de 7 años de conflicto y tras la recuperación de la inmensa mayoría del territorio sirio por Damasco, las autoridades sirias y sus aliados han comenzado ya a organizar la vuelta a la tierra natal de los desplazados exteriores. Hace diez días, la Diplomacia rusa pronosticó que en los próximos meses podrá volver a su patria 1 millón de refugiados sirios.
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