“Las fuerzas estadounidenses no están cumpliendo sus deberes de proporcionar apoyo de vigilancia e inteligencia a las fuerzas iraquíes o equiparlas con armas [sino que] apuntan a las fuerzas iraquíes, en particular a las fuerzas de las Al-Hashad Al-Shabi”, ha denunciado este martes el máximo responsable de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Faleh al-Fayaz.
Asimismo, ha enfatizado que los estadounidenses no son una fuerza proiraquí, sino más bien una fuerza dominante y ocupante y el Gobierno se reserva el derecho a pedir su total retirada de Irak.
“Las fuerzas estadounidenses en las bases [en Irak] son actualmente fuerzas de combate y su trabajo parece ser incitar a los grupos de la oposición a que apoyen su presencia en suelo iraquí. No obstante, deben saber que su presencia en Irak es una causa de inestabilidad”, ha apostillado el comandante de las Al-Hashad Al-Shabi.
Las declaraciones de Al-Fayaz se producen en reacción a los comentarios realizados por el portavoz del Ministerio iraquí de Asuntos Exteriores, Ahmed al-Sahaf, que, tras una nueva ronda de conversaciones estratégicas con Washington, dijo que, de ahora en adelante, las tropas estadounidenses desplegadas en Irak solo se limitarán a proporcionar asesoramiento y entrenamiento militar a las fuerzas y tropas iraquíes.
Sin embargo, el jefe del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), el general Kenneth F. McKenzie, afirmó que Irak quiere que las tropas estadounidenses permanezcan en el país árabe, por lo que se deduce que Washington no planea reducir el número de sus fuerzas.
El 7 de abril, EE.UU. e Irak anunciaron, en un comunicado conjunto, que habían acordado la retirada de “todas” las tropas de combate estadounidense del territorio del país árabe.
Empero, los grupos iraquíes de la Resistencia amenazan con asestar duros golpes si EE.UU. no fija una fecha concreta para el repliegue definitivo de sus fuerzas de ocupación de Irak.
El Mando de Operaciones Conjuntas del Ejército iraquí ha resaltado en reiteradas ocasiones que todas las provincias del país son seguras, reiterando que ya no necesitan ningún apoyo extranjero para velar por la nación.
Los iraquíes elevan cada vez más la voz para demandar la salida de las tropas de EE.UU., en concreto después de que el 5 de enero de 2020, el Parlamento iraquí votara a favor de una resolución que pedía la salida de las fuerzas extranjeras, incluidas las estadounidenses, del país, tras el asesinato, el 3 de enero de ese mismo año, del teniente general Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, y sus compañeros en Bagdad, capital iraquí, en un ataque estadounidense.
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