En una serie de mensajes en Twitter, el portavoz del Ejército yemení, el teniente general Yahya Sari, ha asegurado este sábado que las defensas aéreas del país árabe derribaron, con un arma adecuada, un Scan Eagle, un avión no tripulado (dron) espía estadounidense.
Asimismo, ha precisado que la operación ha tenido lugar “mientras [el dron] realizaba acciones hostiles en el espacio aéreo del distrito de Madqal de la provincia de Marib”, situada en el centro-oeste del territorio yemení.
Además, ha afirmado que el derribo ha sido documentado por el portal Al-Alam Al-Harbi (un medio que difunde vídeos e imágenes de las operaciones que lleva a cabo la Resistencia a nivel regional en contra de los opresores), y ha agregado que las imágenes de los restos del Scan Eagle se publicarán más tarde.
En esta línea, en el marco de la determinación de la institución castrense yemení de “proteger el espacio aéreo” del país y “contrarrestar los actos hostiles” de los agresores, el Ejército de Yemen derribó en junio dos aviones no tripulado espías del país norteamericano del mismo tipo. Ambos drones fueron destruidos en la región de Al-Mashjah en la localidad de Sarwah, en Marib.
Desde que Riad comenzó en marzo de 2015 su campaña de agresión junto a sus aliados regionales contra Yemen, países occidentales, encabezadas por EE.UU. y el Reino Unido, que no han parado de vender armas a los saudíes, han jugado un papel clave en la matanza de millones de civiles yemeníes.
Al respecto, el portavoz del movimiento popular yemení Ansarolá, Muhamad Abdel Salam, criticó el miércoles que “la intervención estadounidense en Yemen vino a significar una violación de la soberanía nacional mediante agresiones militares”.
En los últimos meses, Marib ha sido escenario de feroces enfrentamientos entre el Ejército de Yemen y los mercenarios al servicio de la llamada coalición liderada por Arabia Saudí. Sin embargo, el ritmo de los avances de las fuerzas yemeníes ha sido tan acelerado que ya están cada vez más cerca de cantar victoria en la provincia, el último bastión de las fuerzas respaldadas por Riad en el norte de Yemen.
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