Según Ahmad Fawzi, portavoz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los representantes yemeníes y del ente internacional “acordaron declarar una tregua humanitaria con el inicio del mes sagrado del Ramadán”.
Luego de afirmar que la tregua será declarada oficialmente en las “próximas horas”, Fawzi ha indicado que “la terrible y catastrófica crisis en Yemen requiere una atención para 21 millones de personas que ahora están en la necesidad de asistencia humanitaria”.

El lunes y en su discurso durante la inauguración de los diálogos yemeníes en la ciudad suiza de Ginebra, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió una tregua humanitaria de un mes y afirmó que Ramadán podría ser un momento para “la reflexión, la armonía y la reconciliación” en el país árabe.
El anuncio de la tregua tiene lugar junto a la demanda de este jueves de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) y el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) de acabar de manera inmediata con cualquier obstáculo que impida la llegada de combustible, alimentos y medicamentos a Yemen.

Según estos dos organismos, la falta de alimentos y combustible están llevando a ese país hacia un “catástrofe”, por lo que resulta imprescindible cesar los ataques contra Yemen y facilitar el envío de ayudas humanitarias.
El lunes y, con un día de retraso, se iniciaron los diálogos yemeníes en Ginebra, con el fin de encontrar una solución para la actual crisis que azota el país árabe.
Según la ONU, el partido Congreso Popular General, encabezado por el expresidente yemení Ali Abdolá Saleh, y sus aliados; Ansarolá y sus aliados; la Coalición Reunión Conjunta de los Partidos y sus aliados; y los movimientos sureños de Yemen, entre otros, son los invitados a esos diálogos.
Conforme al enviado especial de la ONU para Yemen, Ismail Ould Sheij Ahmad, el objetivo de ese evento es buscar una solución para ayudar a la renovación del proceso político yemení basado en el respeto y la buena voluntad y sin ningún tipo de precondiciones.
Antes del inicio de esos diálogos, el pasado 14 de junio, Ansarolá aseguró que jamás permitirá a Arabia Saudí socavar el proceso de los diálogos nacionales de Yemen en Ginebra.
De acuerdo con estimaciones de organizaciones independientes, unas 4000 personas han perdido la vida y otras 6900 han resultado heridas durante la campaña militar saudí, iniciada a finales del pasado mes de marzo. Y, según las Naciones Unidas más del 80 por ciento de los yemeníes necesita urgentemente asistencia humanitaria.
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