Así lo ha afirmado recientemente el coronel Yuriy Ignat, portavoz de las Fuerzas Aéreas de Ucrania, señalando que los rusos constantemente intentan dar información falsa sobre la densidad real de sus equipos de defensa en el territorio ucraniano y las áreas fronterizas de Rusia y Bielorrusia.
En efecto, ha agregado el vocero, utilizan maquetas de sistemas de misiles antiaéreos; además, fotos y vídeos de ellos son publicados en las redes sociales como “información fiable” sobre el movimiento de sus sistemas de defensa aérea.
Mientras tanto, Ignat ha admitido que Rusia trajo a Ucrania una gran cantidad de equipos militares como sistemas de misiles antiaéreos Buk-M1, Buk-M2, Tor, Pantsir, S-300 y S-400.
Rusia inició desde el 24 febrero una operación militar especial en el territorio ucraniano. El presidente ruso, Vladimir Putin, al dar inicio a esta operación explicó que estaba destinada a evitar las actividades expansionistas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), liderada por EE.UU., hacia sus fronteras, en particular desde Ucrania, así como desnazificar el país eslavo.
Desde el lanzamiento de la operación militar rusa en el país eslavo, EE.UU. y sus aliados de la Alianza Atlántica han destinado cientos de millones de dólares al envío de armas a Ucrania en un intento por derrotar la misión rusa.
No obstante, no han podido con el Ejército ruso; es más, Moscú ha dejado claro que cualquier vehículo de la OTAN que transporta armas occidentales a Kiev será considerado un “blanco legítimo” para las fuerzas militares del país euroasiático.
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