• Canciller británico, Philip Hammond
Publicada: domingo, 30 de agosto de 2015 0:04

El canciller del Reino Unido, Philip Hammond, declara que Londres y Teherán deben buscar unas relaciones positivas en el siglo XXI y destaca la importancia de la economía iraní para su país.

En vez de enfocarse en las circunstancias de los siglos XIX y XX, los dos países deben seguir adelante para lograr unas relaciones positivas en el siglo XXI”, ha dicho el ministro de Exteriores británico durante una entrevista concedida este sábado a la cadena iraní de noticias IRIBnews.

En vez de enfocarse en las circunstancias de los siglos XIX y XX, los dos países deben seguir adelante para lograr unas relaciones positivas en el siglo XXI", ha dicho el canciller del Reino Unido, Philip Hammond.

Luego de indicar que abordó muchos temas bilaterales,regionales e internacionales con las autoridades iraníes durante su estancia en Teherán (capital persa) al que visitó para reabrir la embajada británica, Hammond, ha aseverado que ambos países están decididos a resolver pacíficamente los desafíos a través de los diálogos bilaterales.

El canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif (dcha.), junto con su homólogo británico, Philip Hammond, durante una rueda de prensa conjunta en Teherán, capital iraní. 23 de agosto de 2015

 

Hammond ha sostenido que Londres y Teherán tienen puntos de vista en común y también diferentes en algunos temas, sin embargo, agrega, ambos países tienen un análisis semejante sobre los desafíos que amenazan al mundo.

Asimismo ha indicado que el Reino Unido no solo busca reanudar sus relaciones económicas con Irán, sino que trata de ser parte del proceso de desarrollo del país persa en el futuro.

El 23 de agosto, Irán y el Reino Unido han reabierto sus embajadas durante actos oficiales, poniendo fin a cuatro años de relaciones congeladas.

La situación de Siria

En otra parte de sus declaraciones, el jefe de la Diplomacia británica ha reiterado que en Siria debe formarse un gobierno inclusivo en el que todas las sectas religiosas y también minoritarias participen en el proceso de toma de decisiones.

Hammond ha recalcado que la presencia en el poder de Bashar al-Asad es uno de los temas que Irán y el Reino Unido no tienen consenso, mientras que ambos países insisten en la continuidad de los diálogos para hallar una salida a la crisis de este país árabe.

Al ser preguntado sobre si los países involucrados en la crisis de Siria deben recurrir a diálogos políticos, el canciller británico ha respondido: Sí, porque las medidas militares no serán capaces de solventar este conflicto.

Ha añadido que Irán y el Reino Unido están de acuerdo en que la guerra no solo amenaza la estabilidad regional, sino pone en riesgo la seguridad de otras regiones.

Asimismo Hammond ha resaltado el papel de Irán en la lucha contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) y ha añadido que en este proceso el país persa tiene que cooperar con el Ejército iraquí y la coalición anti-EIIL, liderada por EE.UU.

En reiteradas ocasiones, Irán ha denunciado el fracaso y la ineficiencia de la denominada coalición anti-EIIL, en la lucha contra el terrorismo.

Integrantes del grupo terrorista EIIL en Siria

 

Siria, desde marzo de 2011 sufre una gran crisis provocada por grupos terroristas que reciben apoyo de algunos países occidentales con el objetivo de derrocar al Gobierno legítimo de Al-Asad.

De acuerdo al opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), la violencia provocada por estos grupos terroristas ha dejado más de 240.000 muertos y el desplazamiento de varios millones.

La situación de Yemen

En referencia a la crisis de Yemen, el jefe de la Diplomacia del Reino Unido ha declarado que, desafortunadamente, las operaciones aéreas de Arabia Saudí se han cobrado la vida de ciudadanos yemeníes.

Hammond ha hecho hincapié en que las partes involucradas en la crisis de Yemen deben hallar una salida política al caso porque la crisis humanitaria en este país va en deterioro.

Yemeníes buscan sobrevivientes bajo los escombros de un edificio destruido por los ataques aéreos saudíes.

 

El pasado mes de julio, el Ministerio de Defensa británico aseguró que no participa directamente en la agresión de Arabia Saudí a Yemen, si bien, confirmó su apoyo a los saudíes en la campaña militar contra su vecino del sur.

Según las estimaciones de la ONU, desde el inicio de la agresión saudí, 1950 civiles han muerto y otros 4271 han resultado heridos, de esta cifra, 400 fallecidos y más de 600 heridos eran niños.

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