• El portavoz de la Cancillería de Irán, Seyed Abás Musavi, ofrece una rueda de prensa en Teherán, la capital.
Publicada: domingo, 16 de febrero de 2020 13:53

Irán condena en duros términos el nuevo bombardeo saudí contra Yemen y critica el silencio de la comunidad internacional ante los crímenes de Riad.

El portavoz de la Cancillería de Irán, Seyed Abás Musavi, ha condenado este domingo, en los términos más enérgicos posibles, el ataque de Arabia Saudí contra el distrito de Al-Masloub, en Al-Jawf, en el norte de Yemen, que el sábado dejó decenas de civiles muertos, y ha expresado su solidaridad con las familias de las víctimas y el oprimido pueblo yemení.

“El silencio de la comunidad internacional ante estos crímenes de guerra hace que sus perpetradores sean más despiadados a la hora de matar a civiles”, ha enfatizado el diplomático persa, agregando que resulta del todo imprescindible poner fin al desastre humanitario que se vive en Yemen.

Musavi también ha hecho hincapié en que hacer caso omiso a los actos que comete la monarquía árabe da como resultado que los saudíes y sus aliados sigan violando el derecho internacional y los derechos humanos.

Conforme ha denunciado Musavi, el referido ataque es uno más de las decenas de crímenes de guerra que perpetran los saudíes. Cada vez que las fuerzas saudíes y sus aliados sufren alguna derrota en el campo de batalla, matan de forma brutal, con armas estadounidenses, a mujeres, niños y civiles, y crean una catástrofe.

 

El nuevo ataque se realizó justo un día después de que el portavoz del Ejército de Yemen, el general de brigada Yahya Sari, comunicara que las fuerzas de la defensa aérea de Yemen, junto al movimiento popular Ansarolá, habían derribado un avión de combate agresor, modelo Tornado, perteneciente a las fuerzas de la llamada coalición saudí, en los cielos de la gobernación de Al-Jawf mientras realizaba misiones hostiles.

Desde marzo de 2015, Arabia Saudí y sus aliados, incluido Washington, bombardean Yemen. Las violentas agresiones saudíes, en muchas ocasiones perpetradas con aeronaves y bombas fabricadas en EE.UU. y otros países occidentales, han dejado más de 140 000 yemeníes muertos y heridos. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) calcula que, si la guerra no cesa, la cifra de víctimas mortales llegará a situarse en 500 000 para finales de este año en curso.

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