El jefe del buró político del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), Ismail Haniya, ha pedido este sábado la adopción de una estrategia integral y un plan para lograr el “objetivo fundamental” en la etapa actual, que es “el derrocamiento del plan de ocupación y el acuerdo del siglo hasta la liberación de todo el territorio palestino”.
Esta estrategia, de acuerdo con Haniya, se basa en tres puntos principales: La unidad nacional palestina, resistencia generalizada en todas sus formas y sobre todo la resistencia militar, y, establecer una fuerte coalición islámica en la región que rechace el llamado acuerdo del siglo.
A través de un mensaje enviado a la oficina del movimiento popular yemení (Ansarolá), el alto responsable palestino ha condenado otra vez más el plan de Israel para anexionarse partes de la Cisjordania ocupada, y ha señalado que tal plan refleja la alianza ideológica y política entre la Administración de EE.UU. y el régimen sionista que está implementando todos los proyectos que golpean los cimientos de la causa palestina.
El pasado mes de abril, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su exrival en las elecciones, Benny Gantz, acordaron proceder a la anexión parcial de Cisjordania, territorio palestino ocupado desde 1967.
El plan de anexión de Cisjordania y el llamado ‘acuerdo del siglo’, de acuerdo con las palabras de Haniya, es la culminación del proyecto sionista “basado en la estrategia de expansión, asentamiento, judaización y desplazamiento”. Asimismo, ha indicado que la ocupación israelí es la fuente de las amenazas para el pueblo palestino y las capacidades de esta nación.
A continuación, ha manifestado que HAMAS está listo para entrar en cualquier batalla para defender la tierra y la nación palestina. “Los ataques de la resistencia serán dolorosos para el enemigo porque nos enfrentamos a un desafío (...) una batalla de la existencia”, ha dicho al respecto.
La pretendida anexión otorga a los palestinos una autonomía limitada dentro de una patria discontinua, deja en manos de Israel el cotizado valle del Jordán y olvida la problemática de millones de refugiados palestinos deseosos de retornar a sus tierras.
Por lo tanto, este plan israelí ha recibido el rechazo de la comunidad internacional y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pues, además de ser ilegal, pone en peligro todos los acuerdos de paz israelo-palestinos.
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