Publicada: lunes, 17 de abril de 2023 18:51

EE.UU. e Israel están atrapados en su propia telaraña de ambiciones, de una política hegemónica que en Asia occidental va claramente a la baja y, sobre todo, la incapacidad, reflejada en su nula participación en hechos que revelan que el balance del poder en esa zona del mundo está cambiando.

Washington y su socio sionista están atrapados en su propia telaraña de ambiciones, de una política hegemónica que en Asia occidental va claramente a la baja y, sobre todo, la incapacidad, reflejada en su nula participación en hechos que revelan que el balance del poder en esa zona del mundo está cambiando.

Un Estados Unidos incapaz de imponer sus condiciones a no ser que su títere regional, el nacionalsionismo, siga siendo el que lleve a la práctica las políticas desestabilziadoras en la región.  Ya nada es lo mismo para Washington, incluso con gobiernos como el de Francia que está cuestionado la forma de enfocar las relaciones exteriores por parte de la Unión Europea, en materia de signar sólo el camino marcado por las administraciones estadounidenses, que ha sido la tónica desde fines de la Segunda Guerra Mundial. En el actual patio trasero de Estados Unidos, como es Europa ya comienzan a oírse voces de disenso a esa realidad, sobre todo frente a la fuerte irrupción de las alianzas multilaterales, que está siendo liderada por la República Popular China, Rusia y a la cual la República Islámica de Irán se ha sumado como un socio con todas las prerrogativas en materias de acuerdos políticos, militares, comerciales y financieros.

Ya en febrero pasado, en la visita de Estado efectuada por el presidente Ebrahim Raisi a China, donde fue recibido por el premier Chino Xi Jinping, ambos países acordaron dar fuelle a la puesta en marcha de los múltiples acuerdos y planes de cooperación de carácter estratégico firmados en los últimos años. Ello bajo el marco y la impronta de consolidar avances hacia la paz y la estabilidad en el Golfo Pérsico “sin importar los cambios en la situación internacional”. Al término de la visita de tres días, ambos dirigentes lanzaron un comunicado conjunto donde se manifestó el que “tanto Irán como China desarrollarán una estrecha relación estratégica, que se constituye en una elección histórica hecha por China e Irán como dos civilizaciones antiguas en el este y oeste de Asia se comprometen, además, a fortalecer sus relaciones bilaterales” con una clara muestra de apoyo general de la República Popular China al papel que la nación persa está tenido en el plano regional e internacional.

La confianza es la nueva moneda

A diferencia de la República Popular China, Estados Unidos no genera confianza, no es un actor principal en materia de encabezar procesos de mediación, de alto al fuego o crear condiciones, para que países como es el caso de Irán y Arabia saudí, que llevaban largos años con relaciones diplomáticas congeladas, estén hoy en pleno proceso de una verdadera normalización de sus relaciones. Una realidad que tendrá, sin lugar a duda, efectos beneficiosos, para el conjunto de Asia Occidental afectada por agresiones, desestabilización, invasiones, destrucción y la muerte de millones de seres humanos como ha sido la invasión de Afganistán, Irak, las agresiones contra Siria y Yemen, la desestabilización constante de El Líbano y la ocupación y colonización de Palestina a manos del nacionalsionismo.

El análisis fino de lo que está aconteciendo con este acercamiento entre la República Islámica de Irán, líder del eje de la resistencia y la monarquía saudí, permite avizorar que se puede llegar a acuerdos en el más breve plazo para el término de la agresión contra Yemen. Una guerra que ha sido liderada por la propia Arabia Saudí y una coalición de gobiernos árabes, desde el año 2015 a la fecha. El intercambio masivo de prisioneros entre Riad y las fuerzas de la resistencia yemení es un indicio valiosísimo en este aspecto (1) Igualmente, contra Siria, apoyando a decenas de grupos extremistas con financiamiento ya armas desde el año 2011 a la fecha y el sostén que ha tenido en materia de impulsar procesos de visibilización y acercamientos entre el nacionalsionismo y países como Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Marruecos entre otros.

Ese proceso de normalización al que hago referencia ha sido posible gracias a los buenos oficios del gobierno chino presidido por Xi Jinping. Aquí, nada ha tenido que ver Washington, a pesar de su cercanía con Riad. Inclusos sus socios han observado y constatado que la hegemonía estadounidense va a la baja y, sobre todo, la incapacidad de generar confianzas en los países en conflictos. No es ese Estados Unidos que llamaba a negociar, que imponía sus condiciones y sobre todo manejaba las relaciones internacionales en su propio beneficio. Ese panorama de desbalance del poder ha llegado a su término. El derrotero es otro: se avanza hacia posturas donde la autodeterminación, la resistencia y el valor de la dignidad se impone sobre el imperialismo y el sionismo como ideologías de muerte y destrucción.

El éxito de la República Popular China, para acercar y limar asperezas entre la República Islámica de Irán y la monarquía saudí, no sólo significa avanzar a pasos agigantados hacia un nuevo poder multilateral, sino que permite avizorar la posibilidad del fin de las agresiones, al menos de países de la región contra Siria y Yemen como lo he mencionado, lo que puede forzar la salida de las tropas occidentales, tanto de Siria, como de Irak e incluso dinamizar el fin del sionismo. La reanudación de relaciones entre Teherán y Riad es un duro golpe al binomio Washington y nacionalsionismo cuyos dirigentes señalaron que esto constituye, no sólo una sorpresa, sino que un peligro para su propia existencia.

Un Israel que en el plano interno vive grandes movilizaciones de su sociedad enfrentada por lo que llaman “el peligro para su democracia”. Un concepto absolutamente mitificado en esa entidad que simplemente representa un régimen racista, totalitario y alejado de cánones democráticos cuando se sustenta en la ocupación y colonización del pueblo palestino y su territorio.  La pugna en Israel entre aliados de Netanyahu y aquellos que quieren su salida no es una lucha por la democracia, es una pugna por formas distintas de apartheid y ello se visibiliza con el hecho que extremistas religiosos, Ultranacionalistas y el Likud conforman uno de ellos bloques y el otro aquellos considerados más liberales, pero cuya movilización está siendo impulsada por altos mandos de los servicios de seguridad del régimen sionista. Un Mossad y un Shin Beit acusados de llevar a cabo un golpe a la dictadura de Netanyahu, pero sin afectar las bases de la entidad nacionalsionista, según filtraciones del Pentágono, aunque se hayan desmentido por el gobierno israelí (2) en el marco de crisis internas y externas.

Por su parte, medios israelíes como Haaretz han señalado que la dirigencia sionista se recrimina mutuamente por el acuerdo entre Irán y Arabia saudí “Israel es impotente para detener el acuerdo entre Irán y Arabia Saudita. Las fantasías de Netanyahu de una alianza israelí-suní para detener a los iraníes se están disipando… Naftali Bennett y Yair Lapid argumentaron que el primer ministro Benjamín Netanyahu estaba tan ocupado tramando el golpe judicial que dejó de dedicar tiempo y atención a cuestiones estratégicas” (3) la preocupación sionista no es sólo que un aliado como Riad se acerque a la peor pesadilla de Israel como es la revolución islámica, sino también los “daños colaterales” como es el acercamiento de Riad con Siria, cuyo presidente Bashar al Asad fue invitado a la Cumbre de la Liga árabe que precisamente se realizará en Arabia saudí en el mes de mayo, que marcará si reingreso a la entidad supranacional.

Es innegable la importancia de la labor diplomática de la República Popular China, por sus avances en materia de política multilateral, de impulsar una diplomacia activa en beneficio de un cambio en ese nuevo orden mundial surgido tras la caída del campo socialista, que sólo ha visto el abismo entre un mundo que busca niveles de soberanía y desarrollo, que han sido frenados, en otros casos impedidos y negados por los afanes de dominio de Washington, sus socios occidentales y el sionismo. Punto a favor de China y su trabajo estrecho de crear alianzas como la establecida con Rusia, pero no existe posibilidad de negar, aunque los medios de desinformación y manipulación occidentales así lo hagan, la tremenda labor: perseverante, heroica, que no ha dejado solos a sus amigos ya sea los de Asia occidental como Siria, El Líbano, Yemen, Irak, Palestina, como aquellos situados a miles de kilómetros como ha sido el caso de Venezuela. Un Irán que ha derramado sangre de sus hijos por sus hermanos en resistencia y lo seguirá haciendo porque el objetivo es valioso y bello: la liberación de los pueblos sujetos a las agresiones del imperialismo y el sionismo.

 

Pablo Jofré Leal

Artículo para HispanTV

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1. La esperanza llega a otro foco de conflicto, la guerra de Yemen, que dura ya una década. Es lo que se desprende de la mediación de China entre las dos potencias implicadas en el conflicto, Irán y Arabia Saudí. La reanudación de las relaciones diplomáticas entre ambos países implicaría un compromiso del régimen saudí para un alto en fuego en Yemen antes del 20 de abril. https://www.elcorreo.com/internacional/mediacion-china-guerra-yemen-favorecer-alto-fuego-20230410080518-vi.html

2. El Mossad desmiente la filtración de que estaría alentando las protestas contra Netanyahu El Servicio de Inteligencia internacional de Israel, el Mossad, ha desmentido categóricamente la información contenida en una filtración de documentos clasificados del Departamento de Defensa de EEUU y que apuntan a la institución de seguridad como una de los responsables de alentar las protestas contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su polémica reforma judicial. https://www.europapress.es/internacional/noticia-mossad-desmiente-filtracion-estaria-alentando-protestas-contra-netanyahu-20230409100737.html

3. https://www.haaretz.com/israel-news/2023-03-12/ty-article/.highlight/israel-is-powerless-to-stop-the-iran-saudi-deal/00000186-d37f-d739-a9cf-d77f05d60000