• La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen.
Publicada: miércoles, 26 de marzo de 2025 1:36

Dinamarca tacha de “inaceptable” la presión que ejerce EE.UU. en relación al tema de Groenlandia y asegura que no se quedará de brazos cruzados ante ello.

“Tengo que decir que es inaceptable la presión que se ejerce sobre Groenlandia y Dinamarca en esta situación. Y es una presión a la que vamos a resistir”, enfatizó el martes la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, haciendo referencia a las declaraciones provocativas del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la decisión de su país de comprar la isla o tomarla por fuerza

Sus declaraciones se produjeron después de que una delegación de alto rango estadounidense, encabezada por Usha Vance, segunda dama de EE.UU., y Michael Waltz, asesor de Seguridad Nacional del país norteamericano, entre otros responsables, adelantara su de decisión de visitar Groenlandia esta semana.

Anteriormente, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Brian Hughes, afirmó que “esta es una visita para aprender sobre Groenlandia, su cultura, su historia y su gente, y para asistir a una carrera de trineos tirados por perros que Estados Unidos se enorgullece de patrocinar, así de simple”.

Sin embargo, Frederiksen rechazó que se trate de una visita privada, argumentando que quienes asisten son “representantes oficiales de otro país”.

La visita fue rechazada también por parte del gobierno de Groenlandia, la isla ártica que obtuvo la autonomía de Dinamarca en 1979, y se ha opuesto categóricamente a cualquier intento de Washington a anexarla. El primer ministro groenlandés, Mute Egede, calificó el viaje de “provocativo” y una “injerencia extranjera”.

Egede dijo que la isla había perdido su confianza en EE.UU. como “aliado y amigo”. “Ahora, lo único que les importa [a las autoridades estadounidenses] es apoderarse de nuestro país sin nuestro consentimiento”, sentenció. 

La preocupación sobre la visita de la delegación estadounidense aumentó cuando el martes, el vicepresidente de EE.UU., James David Vance, anunció también que se uniría a la delegación en el viaje a Groenlandia.

Vance comentó en su cuenta de X que durante su viaje visitará la base espacial estadounidense de Pituffik, en la costa noroeste de Groenlandia, y además inspeccionará las condiciones de seguridad de la isla, la más grande del mundo y rico en hidrocarburos y minerales.

En su mensaje agregó que, en nombre de Trump, la visita busca “fortalecer la seguridad” de Groenlandia, ya que consideran que “es importante para proteger la seguridad del mundo entero”.

Estados Unidos considera que la posesión y el control de Groenlandia es una necesidad absoluta, para los objetivos en seguridad nacional y libertad en todo el mundo.

Sin embargo, tanto Dinamarca, como Groenlandia ha dejado claro que la isla no está a la venta y han rechazado cualquier intento de Washington de tomarla por la fuerza.

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