“La Revolución Islámica dotó independencia, libertad, autosuficiencia y autoestima al pueblo de Irán y aunque los enemigos no escatimaron esfuerzos en conspirar contra el pueblo iraní, el pueblo persistió en su camino y actualmente Irán se ha convertido en una gran potencia en el Oeste de Asia”, ha recalcado este martes el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el general de división Mohamad Hosein Baqeri.
En una exposición de mantenimiento y reparación de equipamientos militares, el mando castrense ha elogiado los logros de las Fuerzas Armadas del país persa en garantizar la seguridad a lo largo del territorio, en los mares y las fronteras de Irán y ha destacado el desempeño de los expertos del Ejército en la fabricación de nuevos equipamientos militares y la reparación de aparatos militares en servicio, con gastos mínimos.
“Nuestros enemigos desde el régimen sionista hasta los países secuaces de EE.UU. como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), gastan anualmente más de 100 mil millones de dólares en materia militar sólo con fines hostiles hacia la Revolución Islámica de Irán. Mientras que nuestras fuerzas armadas llevan a cabo sus actividades con un presupuesto que no excede de 7 a 10 mil millones de dólares”, ha recordado al respecto el mando castrense iraní.
La Revolución Islámica dotó independencia, libertad, autosuficiencia y autoestima al pueblo de Irán y aunque los enemigos no escatimaron esfuerzos en conspirar contra el pueblo iraní, el pueblo persistió en su camino y actualmente Irán se ha convertido en una gran potencia en el Oeste de Asia”, ha recalcado este martes el Jefe del Estado Mayor del Ejército iraní, el general de división Mohamad Hosein Baqeri.
Las Fuerzas Armadas de Irán toman con orgullo producir y operar aviones, misiles y navíos de fabricación nacional con alto rendimiento en el campo de batalla, mientras que los ejércitos de algunos países vecinos están satisfechos con operar equipamiento importado, ha asegurado Baqeri.
Irán ha obtenido avances considerables en la industria defensiva y, pese a las sanciones, ha alcanzado la autosuficiencia en la producción de numerosos equipos y sistemas militares en las cuatro décadas transcurridas desde la victoria de la Revolución Islámica.
Teherán deja claro que el desarrollo de su capacidad militar es su línea roja, se fundamenta en una doctrina defensiva y no representa amenaza alguna para terceros países, en particular para sus vecinos.
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