En un comunicado publicado este jueves, Kim Yo-jong, la hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, ha instado a Seúl a que tome medidas contra el envío de globos de panfletos y folletos propagandísticos por los desertores norcoreanos en torno de la frontera.
“Hablando claro, las autoridades surcoreanas se verán obligadas a pagar un alto precio si dejan que esta situación continúe mientras ponen excusas”, ha aseverado.
Yo-jong, la directora del Departamento de Propaganda y Agitación del Partido del Trabajo de Corea del Norte, ha dejado claro al Gobierno surcoreano que “debería prepararse para la posibilidad” de que Pyongyang abandone definitivamente una serie de cooperaciones actualmente congeladas o rompa el acuerdo militar que su hermano y el presidente del país vecino, Moon Jae-in, suscribieron durante una cumbre celebrada en Pyongyang en septiembre de 2018.
Tras haber recordado que uno de los objetivos de dicho acuerdo es poner fin a todo tipo de hostilidades en la frontera, la política ha pedido a las autoridades surcoreanas que, si verdaderamente valoran los acuerdos bilaterales, impidan “actos de mala intención” de los activistas opuestos, a los que ha tachado de “escoria humana” y “animales salvajes que traicionan a su propia patria”.
“Deben limpiar su casa de basura (...). Antes de dar excusas tontas, al menos deberían hacer una ley para detener esa farsa de la escoria humana y tomar medidas preventivas a fondo”, ha enfatizado.
Los opositores norcoreanos envían, de continuo, globos con folletos que critican a las autoridades de Corea del Norte. Pyongyang acusa al Gobierno de Corea del Sur de secundar tales acciones, pero Seúl lo desmiente. Los dos vecinos de la península coreana se encuentran en “una guerra técnica” desde el fin del conflicto armado que los enfrentó entre 1950 y 1953, y acabó con un armisticio en lugar de un tratado de paz.
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