En un discurso pronunciado este sábado con motivo del Día del Mártir, el líder del movimiento popular yemení Ansarolá, Abdul-Malik al-Houthi, ha señalado que Arabia Saudí sigue su brutal agresión contra el país árabe, no obstante, todo el mundo les dice a Riad y su aliado emiratí que han fracasado en su guerra y no lograrán sus objetivos.
“Los crímenes de la coalición agresora en Yemen son una vergüenza para la comunidad humana [...] Todo el mundo dice que la agresión contra Yemen es una guerra catastrófica que no se ajusta a los mínimos normas, valores y moral humanos más bajos”, ha dicho.
Además de considerar “imposible” que la llamada coalición liderada por Arabia Saudí contra Yemen logre sus objetivos, Al-Houthi ha asegurado que el pueblo yemení seguirá resistiendo para lograr la libertad.
Yemen acepta la paz, pero no se rinde ante el enemigo saudí
Al-Houthi también ha denunciado que los opresores quieren saquear los recursos de Yemen y tienen la intención de esclavizar a los yemeníes para cosechar sus propios intereses.
“Aceptamos la paz, pero no nos rendimos, y para lograrlo, deben detener su agresión, levantar el asedio y poner fin a la ocupación [...] No somos una nación agresora”, ha subrayado, arremetiendo contra los agresores por matar a los civiles yemeníes.
Arabia Saudí lanzó una guerra cruenta contra Yemen en marzo de 2015, saltándose todas las leyes internacionales y normativas de las Naciones Unidas, en un intento por eliminar de la ecuación política regional al movimiento Ansarolá, así como por restaurar en el poder al expresidente fugitivo yemení Abdu Rabu Mansur Hadi.
La agresión contra Yemen ha provocado la mayor crisis humanitaria del planeta y se habrá cobrado más de 377 000 víctimas directas o indirectas hasta finales del año en curso, conforme a un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
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