El coordinador adjunto del Ejército iraní, el contralmirante Habibolá Sayari, así lo ha informado este martes tras mantener una reunión con el ministro de Salud, el Dr. Said Namaki.
“El Ejército de la República Islámica está preparado para ofrecer la ayuda que sea necesaria, al más alto nivel, si se produjera este tipo de crisis en el país, gracias a las capacidades a su disposición”, ha enfatizado el militar iraní de alto rango.
Irán es un país que ha experimentado un salto significativo en el campo de la medicina, razón por la cual se está convirtiendo en un referente en este sentido en la región de Asia Occidental. En los últimos años y gracias a los importantes avances experimentados, Irán ha estado recibiendo mucho turismo de salud procedente de las naciones vecinas y ribereñas del Golfo Pérsico, e incluso de Europa del Este.
Las autoridades persas han asegurado que Irán logrará superar los efectos del nuevo coronavirus, denominado “COVID-19” por la Organización Mundial de la Salud (OMS), gracias a su destreza médica y las medidas preventivas que se han adoptado.
Al respecto, el Gobierno iraní ha ordenado el cierre de todos los centros educativos y el cese de las actividades culturales, así como la formación de un comité especial para hacerse cargo de la situación.
Asimismo, se desinfectan a diario los lugares públicos y los medios de transporte, además de intensificarse la distribución de mascarillas y productos desinfectantes entre la población de las ciudades afectadas.
En este sentido, el Ministerio iraní de Defensa ha iniciado la producción en masa de productos desinfectantes y mascarillas en las organizaciones bajo su mando.
A todas estas medidas se suman las continuadas instrucciones que los medios de comunicación y las autoridades responsables ofrecen al pueblo para aumentar sus datos sobre la enfermedad, mientras informan, con plena transparencia, del número de víctimas mortales y de las personas contagiadas con el “COVID-19”.
El brote del nuevo coronavirus se registró por primera vez en Irán el 19 de febrero, cuando las autoridades sanitarias de la provincia central de Qom confirmaron la muerte de dos personas mayores como resultado de una primera incidencia de la infección en el país.
El domingo, la Asociación de Importadores de Equipos Médicos de Irán denunció que las sanciones antiraníes de EE.UU. causan que organismos sanitarios no puedan importar los kits de prueba del coronavirus, obstaculizando así la posibilidad de frenar el brote de infección, que ya ha dejado 15 víctimas mortales, según han reportado este martes las autoridades competentes.
El nuevo coronavirus se originó en la ciudad china de Wuhan en diciembre de 2019. Desde entonces, se ha extendido a 37 países causando miles de muertos y diagnosticados.
En la región de Asia Occidental, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), como centros de conexión de la zona, se encuentran entre los países de la región en los que se han reportado casos positivos del virus.
Ciertos informes revelan que en los EAU se registraron hasta el domingo unos 80 diagnosticados y 18 muertos, pero tanto en Turquía como en el país árabe ocultan la cifra de los fallecidos.
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