El portavoz de la Cancillería de Irán, Seyed Abás Musavi, ha dicho este domingo que la República Islámica está intentando, por vías diplomáticas, liberar entre 6,5 y 9 mil millones de dólares en fondos del país congelados por los bancos surcoreanos.
“Vamos a convocar al embajador de Corea del Sur ante Irán y perseguir las demandas legales del país ante los círculos internacionales, si los mecanismos diplomáticos no dan resultado alguno”, ha advertido Musavi.
El diplomático iraní ha considerado como “ilegales, unilaterales e ilegítimas” las sanciones impuestas por EE.UU. contra Irán y ha instado a Corea del Sur a no dejarse influenciar por las presiones estadounidenses contra el país persa.
“Las relaciones de amo y esclavo entre EE.UU. y Corea del Sur son un asunto suyo y no tienen nada que ver con nosotros. Lo que nos importa es que Corea del Sur sea sincera en sus negocios con Irán y cumpla con los compromisos asumidos”, ha señalado Musavi.
Irán está luchando por que le devuelvan los activos que están congelados en bancos extranjeros mientras el país persa sufre una escasez de divisas que se ha exacerbado en los últimos meses por la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19.
Las autoridades iraníes han estado presionando a Corea del Sur para que libere los fondos que tiene congelados en sus bancos para que Teherán pueda usarlos para la compra de bienes básicos.
EE.UU. ha endurecido las presiones políticas y económicas sobre Irán desde que reimpuso las sanciones en 2018 al país y desde entonces está presionando a otros Estados para que acaten sus embargos unilaterales contra Teherán.
Las autoridades iraníes califican de “crímenes de lesa humanidad” los embargos y las restricciones impuestas por Estados Unidos que afectan al suministro de medicamentos y otras áreas del sector de la salud de la República Islámica, sobre todo en medio de la pandemia de la COVID-19.
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