• El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Bahram Qasemi, habla en una rueda de prensa en Teherán (capital).
Publicada: jueves, 28 de marzo de 2019 13:56

Irán tacha de “imprudentes” declaraciones de un diplomático estadounidense que asegura que EEUU no hará exenciones a sanciones de importaciones del crudo iraní.

“Sus comentarios imprudentes muestran que le falta un entendimiento correcto de los últimos acontecimientos globales y que la posición de EE.UU. a nivel internacional es inestable, débil y degradada”, ha dicho hoy jueves el portavoz de la Cancillería persa, Bahram Qasemi, al dirigirse al representante especial del Departamento de Estado de EE.UU. para Irán, Brian Hook.

Hook hizo las declaraciones al ser entrevistado el día anterior por la cadena británica Sky News, también afirmó que su país busca intensificar los embargos al país persa, por lo que ya “no considera otorgar nuevas exenciones de petróleo” a clientes de Teherán, asegurando que, con tal medida, Washington busca “reducir a cero” la exportación del crudo iraní.

Para el vocero de la Diplomacia persa, Hook “padece de un verdadero sadismo” y un “profundo rencor” hacia el país persa, pero “debe saber que EE.UU. ya no puede conseguir todos sus objetivos cínicos e inhumanos, dictando sus deseos egoístas a otros países”, añadió.

Sus comentarios imprudentes muestran que le falta un entendimiento correcto de los últimos acontecimientos globales y que la posición de EE.UU. a nivel internacional es inestable, débil y degradada”, ha dicho el portavoz de la Cancillería persa, Bahram Qasemi, al dirigirse al representante especial del Departamento de Estado de EE.UU. para Irán, Brian Hook.

 

El señor Hook y el Gobierno de Estados Unidos, agrega Qasemi, deben ser procesados “ante todos los amantes de la libertad en el mundo y rendir cuentas por sus crímenes de lesa humanidad y actos hostiles que cometieron contra la nación iraní, provocándole daños” incompensables.

Washington reimpuso sanciones económicas, incluidas las petroleras, a Teherán el año pasado —tras su salida del acuerdo nuclear alcanzado en 2015 por Irán y el Grupo 5+1 (entonces conformado por EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania)— y desde entonces, ha presionado sin éxito alguno a otros Estados para que corten sus lazos económicos y comerciales con la nación persa y dejen de comprar crudo iraní.

EE.UU. tuvo que conceder exenciones a Turquía y otros siete países, a saber, China, La India, Italia, Grecia, Japón, Corea del Sur y Taiwán, para que sigan importando petróleo iraní.

Washington ha reiterado que persigue el objetivo de reducir las exportaciones de crudo de Irán a cero. Sin embargo, los principales compradores de crudo iraní, entre ellos Japón y La India, han desafiado los embargos estadounidenses al reiterar su intención de seguir importando petróleo de Irán.

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