“Casi 60 por ciento de los palestinos vive en el umbral de la pobreza debido al bloqueo israelí y otras medidas de este régimen contra nuestra nación”, dijo Al-Maliki en un discurso pronunciado el sábado durante la 70ª Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU).
Creo que si se hiciera un estudio, ustedes se enterarán lo que realmente está sucediendo con los palestinos y el precio que están pagando por la ocupación israelí”, señaló el ministro palestino de Asuntos Exteriores, Riad al-Maliki.
Tras deplorar que la comunidad internacional no comprende los sufrimientos de los palestinos, Al-Maliki recordó que el régimen de Tel Aviv ha ocupado más de la mitad de los territorios palestinos y actualmente sigue expandiendo los asentamientos ilegales.

El jefe de la Diplomacia palestina criticó el asedio israelí contra la Franja de Gaza al decir que “Israel impone un ‘bloqueo total’ y según los informes de la ONU, la franja costera nunca será adecuada para ninguna actividad humana antes del 2020”.
Denunció, asimismo, que el régimen israelí obstaculiza el acceso de las mercancías palestinas a los mercados. “Creo que si se hiciera un estudio, ustedes se enterarán lo que realmente está sucediendo con los palestinos y el precio que están pagando por la ocupación israelí”, agregó.
Al-Maliki dijo que el régimen israelí destruye sistemáticamente las infraestructuras palestinas e incluso no permite a los palestinos utilizar sus recursos naturales.
La escalada de atrocidades perpetradas por el régimen de Israel contra el pueblo palestino, en particular en sus ataques contra la Franja de Gaza (entre julio y agosto de 2014), desencadenó en el mundo, sobre todo en los países europeos, una ola de apoyo a la causa palestina.
El 30 de octubre de 2014, Suecia se convirtió en el primer país de la Unión Europea (UE) en reconocer oficialmente al Estado de Palestina, casi 67 años después de la ocupación israelí.
También, los parlamentos de algunos países europeos como el Reino Unido, España, Francia, Portugal, Irlanda, Luxemburgo y Bélgica han pedido a sus propios gobiernos seguir los pasos de Suecia, algo que ha provocado la ira de las autoridades del régimen de Tel Aviv.
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