“El Estado mexicano no debe permitir nunca más la marginación, los abusos y las injusticias en contra de los yaquis ni de ningún otro grupo étnico o cultural de nuestro país. Primero deseamos ofrecerles perdón”, declaró el martes López Obrador en una ceremonia celebrada con el pueblo yaqui, en el norteño estado de Sonora.
Durante el evento, titulado “Petición de perdón a los pueblos originarios”, el mandatario mexicano arremetió especialmente contra la persecución de indígenas bajo la dictadura de Porfirio Díaz (1877-1911), un capítulo que consideró “vergonzoso”, y criticó la “concepción racista que se padece desde la llegada de los invasores españoles”.
“A 488 años de la llegada de los conquistadores a estas tierras del norte de México, venimos hoy a honrar la digna historia de resistencia y dignidad del pueblo yaqui”, señaló Adelfo Regino, director del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, quien acompaña al dirigente mexicano y parte de su gabinete en la refrerida ceremonia.
Justicia al pueblo yaqui. Petición de perdón por agravios a los pueblos originarios https://t.co/okeLkoxYhw
— Andrés Manuel (@lopezobrador_) September 28, 2021
En un principio, López Obrador pretendía que durante las conmemoraciones de 2021 por los 200 años de la independencia de México y los 500 años de la conquista de Hernán Cortés, el Gobierno mexicano, el español y la Iglesia católica se disculparan por los “agravios” cometidos contra los indígenas.
Sin embargo, la carta que envió en 2019 al rey Felipe VI enfrió las relaciones con España, país que ha declinado participar en estos eventos y el lunes canceló a última hora su presencia en el gran evento del Zócalo capitalino de la Ciudad de México para festejar el bicentenario de la consumación de independencia del país azteca.
El Gobierno español, presidido por el socialista Pedro Sánchez, consideró en su momento que “la llegada hace 500 años de los españoles a las actuales tierras mexicanas no puede juzgarse a la luz de consideraciones contemporáneas”.
En cambio, el papa Francisco mandó una misiva este lunes en la que reconoció “los errores del pasado” y reiteró su petición de “perdón por los pecados personales y sociales” cometidos por la Iglesia durante la conquista y evangelización del actual México.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien días atrás aseguró que “el indigenismo es el nuevo comunismo”, replicó al papa el martes desde Washington, la capital estadounidense, que las misiones católicas llevaron la “libertad” a América.
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