• El Senado de Estados Unidos
Publicada: miércoles, 11 de marzo de 2015 9:21
Actualizada: miércoles, 11 de marzo de 2015 11:27

El presidente del Consejo de Relaciones Exteriores de EE.UU., Richard Haass, ha criticado severamente este miércoles la carta abierta dirigida a Teherán por 47 senadores republicanos y ha considerado esta carta como dañina para la política del país norteamericano.

La carta de senadores republicanos ha hecho difícil culpar a Irán en el caso de no conseguir un acuerdo.

“La sensación de eficiencia política y el respaldo que puede brindar Estados Unidos a otros, tienen un papel importante en la percepción que tiene todo el mundo del poder de este país para el liderazgo a nivel mundial sin embargo, esta carta debilita esta percepción”, ha especificado.

A eso, ha añadido que la carta ha hecho difícil culpar a Irán en el caso de no conseguir un acuerdo con este país sobre su caso nuclear, pues elimina un instrumento al alcance de Washington; aumentar la presión a Irán e imponerle más embargos con la alegación de que ha sido el culpable por el fracaso de los diálogos nucleares.

Cualquier acuerdo G5+1-Irán no es algo que por ley deba presentarse al Senado para ser aprobado.

Por su parte, el asesor adjunto de Seguridad Nacional de la Presidencia de EE.UU., Ben Rhodes, en una entrevista con la BBC llevada a cabo la noche del martes sostuvo que cualquier acuerdo alcanzado entre el Grupo 5+1 e Irán no es algo que por ley deba presentarse al Senado para ser aprobado.

“Cualquier tipo de esfuerzo externo para socavar los diálogos, no ayudaría en nada”, añadió.

La carta sale a la luz en pleno diálogo de Irán con el G5+1 (EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania) para despejar posibles dudas sobre la naturaleza pacífica del programa de energía nuclear iraní y terminar con las medidas de restricción del comercio con Irán a las empresas dependientes de esas potencias.

La misiva ha levantado una gran ola de protestas entre los demócratas y algunos de los republicanos, en la Casa Blanca, de parte de Obama, como así del ministro iraní de Asuntos Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, quien ha puesto en cuestión su validez.

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