En una entrevista concedida este miércoles a HispanTV, el analista político Nicolás Morás, desde Buenos Aires (Argentina), ha señalado que “el derrumbe de las Torres Gemelas (de Nueva York) el 11 de septiembre de 2001 supuso una bisagra histórica, fundamentalmente, en lo que ataña a la estrategia de los Estados Unidos para dominar política, militar y culturalmente a todo el planeta”.
A su juicio, una vez disuelta la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en 1991, Estados Unidos tenía que justificar su primacía política militar en el mundo y, al mismo tiempo, no permitir que el enorme aparato económico aglutinado en torno a la industria armamentística, que a su vez es el principal propulsor de la economía estadounidense basado en invadir los países, se desinflara al no tener un rival global que justificara el ingente gasto militar.
En consecuencia, ha resaltado que, la guerra contra un terrorismo creado por los propios estadounidenses era una excelente coartada para allanar el camino para que sus fuerzas militares comenzaran sus operaciones para invadir a otros países.
“El dominio mundial de EE.UU. se preserva con la supuesta guerra al terrorismo que tiene como propósito no acabar nunca. La victoria de EE.UU. en esta contienda es que nunca se termine de vencer al terrorismo”, ha advertido el analista argentino.
El derrumbe de las Torres Gemelas (de Nueva York) el 11 de septiembre de 2001 supuso una bisagra histórica, fundamentalmente, en lo que ataña a la estrategia de los Estados Unidos para dominar política, militar y culturalmente a todo el planeta”, subraya el analista político Nicolás Morás.
Con este objetivo, ha proseguido, la Casa Blanca inició sus operaciones encubiertas para crear a grupos radicales allá donde tenía puesto sus ojos para expandir sus influencias.
Al respecto, Morás ha mencionado al portal de filtraciones Wikileaks, que en agosto de 2016, su fundador, Julian Assange, reveló que la exsecretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton (2009-2013), estaba completamente al tanto de la complicidad de Washington en la crisis de Libia a la hora de armar a los insurgentes para poner fin al Gobierno del exdictador libio Muamar Gadafi; y que esas armas luego terminaron en manos del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe).
Estos ataques dieron pie a que EE.UU. justificara sus invasiones de Afganistán, semanas después del fatal incidente, y de Irak, en 2003, según confesó el agente de la Agencia Central de Inteligencia del país norteamericano (CIA, por sus siglas en inglés) Malcom Howard al hablar de su participación en estos atentados de falsa bandera.
Fuente: HispanTV Noticias
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