Nombre con el que la Gran Bretaña optó por salirse de la Unión Europea (UE). Hoy en día miles de californianos apoyan un movimiento de independencia del estado Dorado ante el resultado de las elecciones donde Donald Trump quedó como presidente electo.
Pero ante los ojos de los mismos economistas, este movimiento podría dejar desprotegida California más allá de afectar la economía del resto de los Estados Unidos.
La derrota del partido demócrata ha sido como sal en la herida para quienes siguen repudiando la idea de que Trump sea el presidente electo de EE.UU., por lo que políticamente hablando, la idea de un CalExit, no suena tan mal en los oídos de los analistas.
Es evidente que una separación de esta magnitud no se procesa en un par de semanas o en meses. Podrían ser años y los expertos aseguran que los californianos en su afán de separarse de EE.UU., podrían estar enfrentando a un monstruo de dos cabezas: una que en voz alta grita que quiere independencia. Y otra que sigilosa podría estar preparando una factura que le podría salir cara por la supuesta libertad.
Víctor Cordero, Los Ángeles.
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