• Personal de la compañía estadounidense Blackwater en operaciones en Irak.
Publicada: miércoles, 2 de abril de 2025 21:52

Movimientos sociales y organizaciones populares de Ecuador cuestionan la decisión del Gobierno de Noboa de contratar mercenarios de la empresa Blackwater de EE.UU.

El ministro de Defensa de Ecuador, Gian Carlo Loffredo, destacó el martes que llegarán al país colaboradores de Erik Dean Prince, el fundador del grupo mercenario Blackwater, para presuntamente “enfrentar” el crimen organizado.

“Un grupo de ellos están en estos días llegando al país. Vamos a empezar las primeras sesiones de trabajo con ellos. Estamos hablando de asesorías, de capacitaciones, pero no necesariamente se va a limitar a estos dos temas la presencia de ellos acá”, puntualizó Loffredo, días después de que saliera a luz un acuerdo para instalar una base militar estadounidense en Ecuador.

En este contexto, el ex comandante general ecuatoriano, Luis Altamirano consideró deplorable que a cuenta de “cooperación internacional” se pretenda contratar los servicios de un ejército de mercenarios.

“Presidente Noboa, en las haciendas de su familia usted puede contratar estos costosos servicios. Nuestro Ecuador necesita de una política de seguridad, no mercenarios. Este es un agravio para nuestras gloriosas Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional”, comentó Altamirano.

Por su parte, el legislador Blasco Luna, del movimiento Revolución Ciudadana, calificó de irresponsables las declaraciones del presidente-candidato, Daniel Noboa, sobre la negociación de bases militares extranjeras en territorio ecuatoriano.

“Es totalmente irresponsable porque él cree que está gobernando su hacienda o alguno de sus negocios que tienen vínculos con el narcotráfico, como dijo en el debate presidencial” señaló Luna en declaraciones a la prensa desde la sede de la Asamblea Nacional (Parlamento).

“Se nota la desesperación, todo es improvisado, todo es de último momento, no existe una planificación, aquí en el país, cada hora es asesinado un ciudadano”, lamentó Luna en relación con las políticas de seguridad del Gobierno.

 

Pablo de la Vega, coordinador del Centro de Documentación en Derechos Humanos Segundo Montes Mozo SJ comentó a Prensa Latina que las adecuaciones de infraestructura en Manta y también en las islas Galápagos, para albergar a militares estadounidenses, atentan contra la soberanía nacional y podría consolidar una agenda imperialista de EE.UU. en la región.

Quien sale ganando es la postura de defensa global de la primera potencia militar en nuestro hemisferio y no precisamente a las reales necesidades del Estado ecuatoriano para enfrentar a los grupos de delincuencia organizada, advirtió De la Vega.

Ecuador se encuentra desde el 2024 bajo un ‘conflicto armado interno’ que el presidente Noboa declaró para enfrentar a las bandas de crimen organizado, a quienes pasó a denominar como terroristas.

La preocupación por la llegada de Blackwater no es infundada, pues se trata de una empresa con un historial de violencia en conflictos en varias regiones del mundo, incluyendo la masacre de la plaza Nisur en Bagdad, donde mercenarios de Erik Prince asesinaron a civiles iraquíes en 2007.  Mientras que la instalación de bases militares extranjeras podría consolidar la agenda imperialista de Estados Unidos en la región.

ncl