Ante los enfrentamientos de las fuerzas de Azerbaiyán y Armenia, activados este domingo en la convulsa región de Nagorno Karabaj, que han causado bajas mortales en ambas partes, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif, ha enviado, primero, un mensaje a las partes del conflicto a través de Twitter y, horas más tarde, se ha comunicado por teléfono con sus homólogos azerbaiyano y armenio para expresar su preocupación por la situación.
“Irán está siguiendo de cerca la alarmante violencia en Nagorno-Karabaj. Pedimos el cese inmediato de las hostilidades e instamos al diálogo para resolver las diferencias”, ha tuiteado el canciller iraní.
Asimismo, ha dejado claro que Irán prioriza a sus vecinos y “está dispuesto a brindar buenos oficios para permitir las conversaciones”. Zarif cierra su tuit recordando que “nuestra región necesita paz ahora”.
En las conversaciones telefónicas sostenidas por separado con los cancilleres de Armenia y Azerbaiyán, Zohrab Mnatsakanyan y Jeyhun Bayramov, respectivamente, Zarif ha instado a ambos lados a mostrar moderación y ha urgido al fin inmediato de las hostilidades y el comienzo de conversaciones dentro del marco del derecho internacional.
En esta charla telefónica, el canciller iraní ha expresado que Teherán está presto a utilizar todas sus capacidades para que Ereván y Bakú establezcan un alto el fuego e inicien diálogos a fin de restablecer la paz y la tranquilidad en ambos lados.
Más temprano, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Said Jatibzade, ha transmitido la voluntad de Teherán para mediar entre Armenia y Azerbaiyán y ha invitado a los países a poner fin inmediato a los enfrentamientos y a iniciar conversaciones de paz.
Los combates han comenzado a primera hora de esta mañana (hora local) cuando, según ha informado el Ministerio azerbaiyano de Defensa, fuerzas armenias han atacado posiciones militares y civiles de Azerbaiyán en Nagorno Karabaj y sus alrededores, dejando varios muertos y heridos.
En cambio, el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, ha acusado a Azerbaiyán de lanzar una ofensiva sobre esta región.
Tras estos hechos, Arayik Harutyunyan, presidente de la autoproclamada República de Nagorno Karabaj, ha declarado el estado de guerra y la movilización general para todos los varones mayores de 18 años.
Más adelante, Azerbaiyán ha anunciado que sus fuerzas ya se han hecho con el control de siete pueblos que se hallaban en poder de Armenia en Fuzuli y Yebrail.
Ante este conflicto en el Cáucaso, Turquía ha anunciado que apoyará a Azerbaiyán, con todos los medios a su disposición, mientras que Rusia ha abogado por detener las acciones militares en Nagorno-Karabaj.
Azerbaiyán y Armenia viven enemistados desde el inicio del conflicto Nagorno Karabaj, en 1988, cuando este enclave, con apoyo del Gobierno armenio, decidió independizarse de la entonces República Socialista Soviética de Azerbaiyán.
En 1994, un alto el fuego puso fin al conflicto bélico —con un saldo de 30 000 muertos—, pero no resolvió el problema, por lo que, desde entonces, es frecuente que se registren escaramuzas en la frontera.
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