La Fuerza Terrestre del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán ha informado este lunes de nuevos ataques desde la base militar Hamza Seyed al-Shohada (noroeste) contra los campamentos militares y oficinas de grupos separatistas desplegados el Kurdistán iraquí.
“Durante estos ataques llevados a cabo en la profundidad de la zona norte de Irak [...], además de la destrucción de los objetivos predeterminados, se infligió severos golpes y daños a los terroristas”, ha resaltado por medio de un comunicado.
Conforme detalla la nota, los ataques apuntaron a las posiciones de los terroristas en los campos de Jazhnikan —en la aldea de Baharka, sita en la ciudad de Erbil (capital del Kurdistán iraquí)— y Zargoiz —en la ciudad de Suleimania—, así como la localidad de Koysinjaq, también en Erbil.
El CGRI ha dado a conocer que las ofensivas provocaron “la demolición de los cuarteles generales y centros de conspiración, despliegue, entrenamiento y organización de grupos terroristas separatistas antiraníes”.
Por su parte, el jefe adjunto del CGRI, el general de brigada Ali Fadavi, ha indicado a la prensa, en declaraciones hechas esta misma jornada, que Irán compartió información con el Gobierno de Bagdad y las autoridades kurdas.
Antes del ataque, “advertimos tanto a los lados iraquíes, como al ejecutivo del Kurdistán de que atacaríamos y aniquilaríamos a los enemigos de la Revolución Islámica y el país anidados en su territorio”, ha precisado.
El general Fadavi ha alertado que, por cierto, los enemigos apoyados por EE.UU. y el régimen de Israel “no estarán a salvo de nuestra ira y acción”.
La semana pasada, la Fuerza Terrestre del CGRI también realizó ataques desde la base militar de Hamza Seyed al-Shohada contra las mismas posiciones.
La nueva ofensiva antiterrorista del país correspondía a la segunda fase de una operación a gran escala, que se inició el 28 de septiembre contra bases, centros de entrenamiento y cuarteles de los terroristas contrarrevolucionarios kurdos, en respuesta al papel que han jugado en los disturbios acaecidos en las últimas semanas en el país persa tras la muerte de la joven iraní Mahsa Amini, el 16 de septiembre.
tqi/ctl/rba