Corea del Norte ha desplegado una barcaza de prueba de misiles sumergibles en su astillero naval Sinpo Sur, situado en su costa oriental, según informa este miércoles la agencia de noticias surcoreana Yonhap, citando a un reporte del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), con sede en Washington.
Beyond Parallel, experto del CSIS, señaló en el mencionado informe, publicado el martes, que la medida norcoreana podría ser parte de los preparativos para ensayar un misil balístico desde un submarino (SLBM, por sus siglas inglés) de tipo, potencialmente, Pukkuksong 4 o 5, recoge el medio surcoreano.
Partiendo de unas imágenes satelitales recopiladas recientemente, Parallel reveló la actividad y advirtió que la “amenaza implícita” de las pruebas SLBM plantearía “desafíos importantes” tanto para Corea del Sur como para Estados Unidos.
Tras explicar que la barcaza desplegada se encuentra en un dique seco flotante del astillero naval —dedicado a la construcción de submarinos capaces de lanzar misiles balísticos—, el analista agregó que no hay indicios de lanzamiento inminente de misiles dado que no se veía ningún cartucho de misiles a bordo de navío.
“Las razones probables de este despliegue incluyen: preparativos para una próxima prueba de misiles balísticos lanzados desde submarinos o para pruebas del mantenimiento y las reparaciones de las instalación de equipo”, apuntó el ponente del Think Tank estadounidense.
De hacerse efectiva este nuevo lanzamiento de misiles por parte de Pyongyang, se sumarían a otros dos misiles tácticos guiados y a otros dos misiles de crucero que previamente fueron disparados hacia el mar Amarillo, región situada en el norte del mar de la China Oriental.
Los expertos creen que los recientes lanzamientos de misiles disparados con un intervalo de unos días entre ambas pruebas realizadas en la última semana del mes de marzo responden al rechazo de Corea del Norte a la realización, a mediados del mismo mes, de ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur.
En reiteradas ocasiones, Pyongyang ha mostrado su total rechazo a las “provocaciones” de EE.UU. y Corea del Sur, entre ellas sus maniobras conjuntas, puesto que las considera como un preludio a una invasión terrestre, ante los cuales se reserva el derecho de fortalecer su poderío defensivo.
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