"La prueba no tuvo como objetivo ni amenazar ni provocar a nadie”, ha informado este martes la agencia estatal de noticias KCNA, para después explicar que ese ensayo formaba parte del “proceso indispensable (...) para conseguir de manera simultánea el desarrollo económico y hacer frente a la cada vez menos disimulada política de provocación de Estados Unidos".
La prueba no tuvo como objetivo ni amenazar ni provocar a nadie”, ha informado este martes la agencia norcoreana de noticias KCNA.
En este mismo contexto, la fuente ha señalado que Pyongyang está dispuesto a detonar bombas de hidrógeno capaces de eliminar “de una vez” a Estados Unidos y ha dicho que el país norcoreano ha conseguido fabricar bombas nucleares miniaturizadas.
Asimismo ha subrayado que el reciente ensayo nuclear ha contribuido a “la República Popular Democrática de Corea (RPDC)” a estar totalmente armada con bombas H más pequeñas y estandarizadas para cohetes balísticos capaces de hacer lanzamientos de cualquier tipo desde tierra, mar y aire, sin limitación alguna.
Al respecto, la KCNA ha declarado que la prueba exitosa de la bomba de hidrógeno del país norcoreano ha “conmocionado” a muchos países del mundo y se puede confirmar, ha indicado, que los científicos nucleares norcoreanos han logrado obtener “un nuevo nivel”.
Pyongyang anunció el pasado 6 de enero haber realizado con éxito una prueba de bomba de hidrógeno, horas después de que los sismólogos detectaran un terremoto artificial cerca del principal lugar de la prueba atómica, en el noreste del país; una medida que ha provocado duras reacciones de Corea del Sur y EE.UU.
El domingo, el líder norcoreano, Kim Jong-un, defendió la prueba termonuclear de su país, calificándola de acto de "autodefensa" ante la creciente amenaza nuclear de EE.UU. en la región.
Al respecto, el congresista estadounidense Joe Wilson anunció el lunes que su país impondrá nuevas sanciones contra Corea del Norte, que “afectarán a las transacciones financieras” y “se aplicarán en contra de la actividad específica de determinadas empresas”.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) pactó el 6 de enero adoptar nuevas medidas contra Corea del Norte por la prueba y calificó, además, el acto de Pyongyang de “clara amenaza a la paz y la seguridad internacionales”, si bien Washington se ha mostrado escéptico sobre la veracidad del anuncio norcoreano.
Ese mismo día, el secretario de Defensa de EE.UU., Ashton Carter, reiteró a su homólogo surcoreano, Han Min-koo, el compromiso de Washington con la seguridad de Corea del Sur frente a los desafíos nucleares de Corea del Norte. Además, el presidente de EE.UU., Barack Obama, aseguró a los Gobiernos de Seúl y Tokio el apoyo de su país.
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