La canciller alemana, Angela Merkel, ha realizado este anuncio este viernes en una rueda de prensa en Berlín (la capital de Alemania), donde ha enfatizado que el pacto se ha logrado gracias al trabajo conjunto de Francia y Alemania.
“Respecto a la directiva sobre el gas, hemos llegado a un acuerdo, y esto ha sido posible porque Alemania y Francia han trabajado juntas”, ha señalado Merkel, sin ofrecer más detalles sobre el compromiso, recoge la agencia británica de noticias Reuters.
El Ministerio de Exteriores francés adelantó ayer jueves que París planeaba apoyar en la votación de este viernes la revisión de la Directiva del Gas de la Comisión Europea (CE), que tiene como objetivo la aplicación del Tercer Paquete Energético a todos los gasoductos de terceros países que atraviesan el territorio de la UE, como el proyecto Nord Stream 2.
También ayer, los embajadores de Estados Unidos en Alemania, Dinamarca y la UE volvieron a instar a Berlín y sus socios a abandonar la construcción del gasoducto, argumentando que la dependencia del gas ruso pone en riesgo a Europa y a Occidente.
Respecto a la directiva sobre el gas, (en la Unión Europea) hemos llegado a un acuerdo, y esto ha sido posible porque Alemania y Francia han trabajado juntas”, dice la canciller alemana, Angela Merkel.
“¿Vamos a volvernos dependientes de Rusia debido a este segundo gasoducto? Mi respuesta sería no, si diversificamos nuestras fuentes al mismo tiempo”, respondió Merkel al defender el Nord Stream 2.
Este proyecto está impulsado por la empresa rusa Gazprom y accionistas de la empresa conjunta New European Pipeline AG. Se prevé el tendido de dos tuberías de gas con una capacidad total de 55 000 millones de metros cúbicos anuales, que van desde la costa rusa hasta Alemania por el fondo del mar Báltico.
Los promotores del proyecto lo defienden a capa y espada señalando que ayudará a asegurar el suministro de gas a Europa a precios más bajos. Sin embargo, EE.UU. y varios de sus aliados en el bloque, como Ucrania, Letonia, Lituania y Polonia, han expresado su rechazo al gasoducto y han prometido coordinarse para detenerlo.
Washington incluso ha llegado a amenazar con imponer nuevas sanciones a las compañías de Austria, Francia, Alemania y los Países Bajos que se impliquen en el proyecto.
El Gobierno ruso ha condenado varias veces la postura de EE.UU. sobre el gasoducto, tachándola de “burda injerencia en los asuntos de la Unión Europea”.
mnz/mla/mkh/rba