Las Fuerzas Armadas yemeníes se encaminan hacia la ampliación del alcance de sus operaciones contra barcos asociados a la entidad sionista, ha subrayado este jueves el líder del movimiento popular Ansarolá, Seyed Abdulmalik Badreddin al-Houthi.
Para evitar los ataques con misiles y drones de la Armada yemení en el mar Rojo y el mar Arábigo, los buques que se dirigen a los puertos israelíes en los territorios ocupados han optado por la ruta más larga de rodear el continente africano y han sido redirigidos hacia la ruta del Cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica.
En tal sentido, Al-Houthi ha subrayado el objetivo de “ampliar el alcance de nuestras operaciones para llegar a lugares que el enemigo nunca esperaría”, e “impedir que los barcos asociados con el enemigo israelí crucen el océano Índico hacia Sudáfrica y el Cabo de Buena Esperanza”.
Desde el inicio de la guerra genocida del régimen de Tel Aviv contra la Franja de Gaza, a principios de octubre pasado, las Fuerzas Armadas yemeníes han intensificado sus ataques contra barcos mercantes que navegan con destino a puertos israelíes, con el fin de cortar las vías de suministro de la entidad sionista.
“Hemos apuntado a 73 barcos desde el inicio de las operaciones, incluidos 12 esta semana”, preció el líder de Ansarolá, y aseguró que estas acciones continuarán mientras persista la agresión contra Gaza.
EEUU e Israel comenten el crimen del siglo en Gaza
El líder de Ansarolá ha considerado hipócrita el comportamiento de Estados Unidos al enviar ayuda a la población de Gaza, al tiempo que suministra toneladas de bombas al ejército israelí para perpetrar su genocidio contra el pueblo palestino.
“La poca ayuda que se envía al pueblo de Gaza en avión es un espectáculo estadounidense que daña la dignidad de la nación palestina”, enfatizó Al-Houthi, al señalar que la terrible cifra de muertos y heridos en el sitiado enclave “es una vergüenza para el mundo que se dice civilizado”.
Al impedir el cese de la guerra e insistir en la continuación del bloqueo, Estados Unidos ha provocado la continuación de los crímenes del régimen de Tel Aviv, aseveró.
Israel desató una guerra genocida contra el sitiado enclave costero como represalia por el fracaso sufrido durante la operación Tormenta de Al-Aqsa, ejecutada por el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) el 7 de octubre, en respuesta a décadas de crímenes de la entidad sionista contra el pueblo palestino.
Los indiscriminados bombardeos y la ofensiva terrestre del régimen israelí contra la Franja de Gaza han dejado un saldo fatal de al menos 31 341 muertos y 73 134 heridos, según el balance del Ministerio palestino de Salud actualizado este jueves.
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