En una especie de marea azul, miles tomaron las calles londinenses con banderas de la Unión Europea (UE) para expresar su rechazo al Brexit y reclamar su derecho democrático a tener la última palabra.
La manifestación convocada por organizaciones civiles busca concentrar esfuerzos junto a miembros del partido verde, liberales demócratas y algunos laboristas para aumentar la presión en las calles y empujar al Gobierno a llamar a un nuevo voto popular sobre el Brexit.Tarea que no será fácil y tiene tiempo limitado: 29 de marzo de 2019, fecha oficial de la separación con la UE.
Las voces ciudadanas contrastan con las declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores británico, Boris Johnson, y otros miembros del Gobierno que aseguran que Reino Unido puede salir de las negociaciones con la UE sin un acuerdo.
Si bien han pasado dos años desde que el voto por Brexit ganó en el referéndum, la decisión sigue creando controversias y dividiendo a la población. Quienes este sábado marcharon aseguran que las negociaciones políticas sólo han creado más preguntas que respuestas.
Con el reloj en cuenta regresiva, la presión para el Gobierno está al tope y quienes votaron en contra de separarse de la UE no están dispuestos a bajar la guardia hasta que su voz sea oída.
Claudia Navarro, Londres.
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