En un comunicado emitido este domingo, la mayoría de los diputados del Parlamento iraní ha denunciado la resolución antiraní, aprobada por la Junta de Gobernadores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), por una supuesta falta de cooperación de la República Islámica con las investigaciones de la agencia, argumentado que esta resolución, presentada por los tres signatarios europeos del acuerdo nuclear de 2015 con Irán (Francia, Alemania y el Reino Unido, conocidos comúnmente como E3), pone de relieve explícitamente las “demandas excesivas” del trío.
“La Asamblea Consultiva Islámica de Irán (Mayles) condena enérgicamente la resolución de la Junta de Gobernadores de la AIEA, adoptada el 19 de junio de 2020 contra los intereses nacionales de Irán y basada en una propuesta de tres países europeos, el Reino Unido, Francia y Alemania, bajo la presión del régimen estadounidense y el falso régimen sionista”, han indicado los diputados, agregando, además, que dicha resolución es “una muestra más de la discriminación estructural presente en el seno de la AIEA”.
Asimismo, han condenado la hipocresía del trío europeo, señalando que dichos Estados idearon “la ilegal resolución antiraní” en contraposición a sus reclamos de seguir comprometidos con el acuerdo nuclear iraní ––de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés)––, y sus esfuerzos por salvar el pacto.
La República Islámica de Irán implementó voluntariamente el Tratado de No Proliferación (TNP) y permitió a la AIEA realizar las inspecciones más rigurosas inimaginables de sus emplazamientos nucleares en la historia del ente, se lee en el texto.
Conforme advierte el documento, la resolución de la AIEA determina claramente que los tres países europeos “han caído una vez más en la trampa de EE.UU. y el régimen sionista, además de aunar fuerzas con ellos en el fallido proyecto estadounidense de ejercer la máxima presión contra Irán, asestando así otro golpe al multilateralismo internacional”.
La resolución exhorta a Irán a permitir el acceso de inspectores internacionales a dos instalaciones, que, de acuerdo con una “información” anteriormente fabricada por el régimen de Israel, supuestamente son sitios nucleares desconocidos.
Irán, que se ha sometido a un riguroso régimen de monitoreo, aplaudido en reiteradas ocasiones por la AIEA, ha tachado la iniciativa de los E3 de “resultado de una agenda política y poco profesional” para presionar al país persa.
Además, advierte de la influencia de Israel y EE.UU. en las tomas de decisiones de la AIEA y, por tanto, asegura que no abrirá su territorio a la agencia mientras sus demandas de inspecciones se basen en las alegaciones de sus más acérrimos enemigos.
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