• La policía israelí escolta a colonos mientras recorren el complejo de Al-Aqsa, en la Ciudad Vieja de Al-Quds. (Foto: Reuters)
Publicada: domingo, 24 de septiembre de 2023 19:18

Líderes de la Resistencia palestinos advierten que llamados de extremistas israelíes para frecuentar la mezquita Al-Aqsa equivalen a una declaración de guerra.

El líder de la Yihad Islámica Palestina, Ziad al-Najala, y jefe adjunto de la dirección política de HAMAS, Saleh al-Arouri, así como funcionarios de otros grupos de Resistencia, se reunieron este domingo en Beirut, capital libanesa, para evaluar los recientes acontecimientos en Palestina y la región, según un informe del Centro de Información Palestino.

Los destacados miembros de la Resistencia coincidieron en que hay que enfrentar los recientes llamados de los funcionarios del régimen israelí para aumentar la presencia de los sionistas en la mezquita Al-Aqsa.

Es vital, afirmaron, “intensificar la resistencia integral, especialmente la resistencia armada”, y acordaron coordinar todos sus esfuerzos “para enfrentar la agresión sionista”.

Los llamados a una presencia regular de extremistas judíos en la mezquita Al-Aqsa han aumentado en los últimos días, coincidiendo con las festividades que marcan el Año Nuevo judío.

Durante la reunión del domingo en Beirut, los líderes de la Resistencia también reiteraron la necesidad de dar una respuesta más dura a los crímenes israelíes cometidos contra los palestinos en la ocupada Cisjordania, donde la violencia ha empeorado en las últimas semanas, en parte debido a la situación en la mezquita Al-Aqsa.

También condenaron los esfuerzos de ciertos gobiernos árabes y musulmanes para normalizar las relaciones con el régimen de Tel Aviv.

 

Los líderes de la Resistencia también abordaron el aumento de la violencia en las últimas semanas en Ain al-Hilweh, el campo de refugiados palestinos más grande de El Líbano.

Los palestinos han intensificado sus llamados a la movilización y la unión permanente en la Mezquita Al-Aqsa con el fin de frustrar los planes de judaización de colonos y el régimen de Israel, que buscan imponer el control total sobre la mezquita, el tercer lugar más sagrado para los musulmanes del mundo.

El culto de los no musulmanes en el complejo está prohibido, según un acuerdo entre Israel y Jordania tras la ocupación del este de Al-Quds por parte del régimen de ocupación en 1967.

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