El primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Muhamad Shtayeh, destacó el miércoles la importancia de dar seguimiento al informe de la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) que documentó las políticas israelíes de apartheid y persecución contra los palestinos.
También consideró imprescindible que las Naciones Unidas y las organizaciones internacionales cumplan con su responsabilidad y pongan fin a la política de “apartheid” de Israel y obligar a este régimen a pagar el precio de los crímenes que ha cometido en los territorios ocupados palestinos.
Asimismo, instó a la ONU y sus instituciones a ejercer presión sobre Israel para permitir la celebración de las elecciones legislativas palestinas en la ocupada Al-Quds (Jerusalén).
El premier palestino hizo tales declaraciones durante una reunión con Lynn Hastings, la Coordinadora Humanitaria de la ONU para el Territorio Palestino Ocupado, en la oficina de Shtayeh en la ciudad cisjordana de Ramalá, donde discutieron los proyectos de las instituciones humanitarias del organismo internacional en la asediada Franja de Gaza y el fortalecimiento de las cooperaciones.
En un informe de más de 200 páginas publicado el pasado 27 de abril, la HRW denunció que Israel está cometiendo “crímenes de lesa humanidad, de apartheid y persecución” contra los palestinos en Cisjordania, la bloqueada Franja de Gaza y Al-Quds oriental, bajo su ocupación desde 1967, y pidió a la comunidad internacional que reconsidere las relaciones diplomáticas con este régimen.
La oenegé va a trasladar su informe a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI), con sede en La Haya (Países Bajos), que abrió en marzo una investigación por crímenes de guerra y contra la humanidad, entre los que figura el delito de apartheid, cometidos por Israel desde 2014 en los territorios ocupados palestinos.
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