El portavoz de la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, Fadi El Abdalah, ha aclarado este miércoles durante una conferencia de prensa que no corresponde a las partes de la CPI “determinar unilateralmente la solidez de las decisiones legales de la Corte”, en medio de amplias condenas por parte de organizaciones internacionales a la invitación de Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, a su pseudo homólogo israelí para que visite Budapest.
El portavoz afirmó además que los Estados miembros deben hacer cumplir las decisiones del tribunal, y cualquier disputa relativa a las funciones judiciales de ese órgano “se resolverá mediante la decisión de la Corte”, añadió El Abdalah.
Se espera que el primer ministro del régimen israelí arribe a Budapest a finales de esta jornada para un viaje de cuatro días, por invitación de Viktor Orbán.
La polémica invitación se produce a pesar de que Netanyahu está acusado formalmente de utilizar el hambre como método de guerra y de cometer crímenes de lesa humanidad, incluido el exterminio, durante la guerra genocida en Gaza.
Las órdenes llegaron después de evaluar que había “motivos razonables” para creer que Netanyahu y Gallant “privaron intencional y conscientemente a la población civil de Gaza de objetos indispensables para su supervivencia, incluidos alimentos, agua, medicinas y suministros médicos, así como combustible y electricidad”.
Como Estado miembro de la CPI, Hungría está obligada a detener a Netanyahu a su llegada al país centroeuropeo y entregarlo al tribunal, sin embargo, Orbán y su administración han dejado muy en claro que no acatarán las decisiones y requisitos de la Corte. Al recibir al primer ministro israelí, el gobierno húngaro continúa demostrando desprecio por el derecho internacional y los derechos humanos.
La CPI dictaminó órdenes de arresto contra Netanyahu y su exministro de guerra, Yoav Gallant, por cargos de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad el 21 de noviembre de 2024.
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