La agencia de noticias estadounidense The Associated Press informó ayer martes de la posibilidad de que algún país europeo podría haber dejado de compartir información importante con Washington, y todo provocado por las informaciones que apuntan a que el presidente de EE.UU., Donald Trump, proporciona secretos a Rusia.
En un encuentro mantenido en el despacho Oval de la Casa Blanca el pasado 10 de mayo, Trump supuestamente confió secretos altamente clasificados al canciller ruso, Serguei Lavrov y al embajador ruso, Serguei Kislyak, una información confidencial que ni siquiera los aliados de EE.UU. conocen, según divulgaba el diario norteamericano The Washington Post.
La fuente de dicha información procedía de un tercer país, al parecer en el Oriente Medio, de acuerdo con The Washington Post.
Ahora bien, la citada agencia no llegó a identificar de qué país europeo se trataría, pero si señala que la información publicada proviene de una funcionario público del mencionado país.
En este sentido, la fuente anónima dice que compartir información con Washington podría poner en riesgo a sus fuentes informativas en el campo.
En consecuencia, el referido funcionario afirma a The Associated Press que su país podría dar el paso de cortar el intercambio informativo con la Casa Blanca.
De este modo, esta advertencia anónima se añade a las preocupaciones de la comunidad de inteligencia de EE.UU., como a la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en inglés) sobre las recientes acciones de Trump.
Dicha advertencia se produce mientras el propio Trump y la Casa Blanca niegan que en el transcurso del referido encuentro se haya confiado información confidencial a los funcionarios rusos.
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