“Hoy ya no vemos un EE.UU. peligroso, sino un Estados Unidos derrotado, fugitivo y desanimado”, subrayó el domingo el general de división Hosein Salami en una conferencia celebrada en la ciudad de Tabriz, sita en el noroeste del país persa.
Tras haber remarcado la caída de la hegemonía de EE.UU. no solo en la región de Asia central, sino en todo el mundo, el militar de alto rango iraní enfatizó también el fracaso de sus “adláteres” en la zona.
“Ahora no vemos que el régimen saudí pueda atacar, de cualquier forma posible, a una nación indefensa como Yemen, la voz de estos poderes está desapareciendo”, recalcó mientras elogía la exitosa resistencia y defensa que el pueblo yemení demostró ante los agresores y, precisó que este logro “es el resultado de la resistencia”.
Desde que Riad, junto a aliados regionales, comenzó en marzo de 2015 su campaña de agresión contra Yemen, países occidentales, encabezados por EE.UU. y el Reino Unido, no han parado de vender armas a los saudíes, jugando así un papel clave en la matanza de millones de civiles yemeníes.
Sin embargo, los avances de las fuerzas yemeníes son notorios de modo que están cada vez más cerca de cantar victoria.
El movimiento popular yemení Ansarolá ha avisado a Arabia Saudí de un destino “condenado” al fracaso si no aprende de la derrota de EE.UU. en Afganistán.
Ha dejado en claro que la alianza de Arabia Saudí con Washington “no es más fuerte” que la de Estados Unidos y los países europeos en Afganistán y que los mercenarios saudíes en Yemen “no son más fuertes que el pueblo yemení”.
msm/mkh