Definimos la hoja de ruta para la implementación del proyecto piloto de desminado, con el apoyo de la organización Ayuda Popular Noruega (APN) acordado y anunciado el 7 de marzo de 2015. También establecimos el desarrollo técnico y logístico para la puesta en marcha de las actividades en cada fase del proyecto
“Definimos la hoja de ruta para la implementación del proyecto piloto de desminado, con el apoyo de la organización Ayuda Popular Noruega (APN) acordado y anunciado el 7 de marzo de 2015. También establecimos el desarrollo técnico y logístico para la puesta en marcha de las actividades en cada fase del proyecto”, han declarado, mediante un comunicado, las partes involucradas en los diálogos de paz que se celebran en La Habana, capital cubana.
Asimismo, la nota detalla que los representantes de las FARC y el Gobierno establecen el desarrollo técnico y logístico para la ejecución de las actividades en cada fase del proyecto de desminado, que partirá en puntos de los departamentos de Antioquia (norte) y Meta (centro).
Al respecto, el jefe negociador de la guerrilla, Iván Márquez, ha hecho hincapié en que la iniciativa (el desminado) y el alto el fuego unilateral indefinido declarado el 17 del pasado diciembre por las FARC, allanarán el camino y suprimirán los obstáculos para sellar una paz duradera en el país.
Por su parte, el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, ha señalado que esas medidas bilaterales tienen mucha importancia y ayudan a desescalar los enfrentamientos que viven en el país suramericano.
El Gobierno colombiano recordó el 9 del pasado marzo que el acuerdo firmado con las FARC para materializar el plan de desminado no significa alcanzar una tregua bilateral.
Esto viene en un momento que el presidente Juan Manuel Santos ha instado a las Fuerzas Armadas del país a intensificar sus ataques contra los elementos del Ejército de Liberación Nacional (ELN), otra fuerza guerrillera en el país.

Las cifras gubernamentales revelan que al menos 668 de los 1100 municipios de Colombia tienen materiales explosivos sembrados en sus territorios. Durante la última década las minas han acabado con la vida de al menos 11 mil personas.
Desde noviembre de 2012, el Gobierno colombiano y las FARC mantienen diálogos para encontrar una salida al conflicto social y armado de más de 50 años que ha dejado unos 220 mil muertos y 5,3 millones de desplazados, indican datos oficiales.
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