Como informó el domingo la agencia rusa de noticias Interfax, el avión de patrullaje antisubmarino de la Armada de EE.UU., modelo Boeing P-8A Poseidon, también se acercó el martes pasado a la zona del mar Mediterráneo en la que supuestamente se encuentran las naves de la Armada de Rusia.
La Fuerza Aérea estadounidense está siendo muy activa cerca de las fronteras marítimas y terrestres de Rusia, así como de las bases navales rusas en el mar Mediterráneo. En los últimos tres meses, aviones de reconocimiento RC-135 se acercaron a las fronteras de la región rusa de Kaliningrado (extremo oeste de Rusia) alrededor de 35 veces.
En las últimas semanas, han aumentado los vuelos cerca de la frontera rusa y, en particular cerca de la costa de la península de Crimea, las bases rusas en Siria y las zonas de despliegue de buques de guerra rusos en el este del Mediterráneo. El 9 de octubre, un P-8A Poseidon estadounidense operó en el área del Mediterráneo, donde se ubican los barcos rusos; y el 3 de octubre, también otro sobrevoló Crimea.
Como medida de represalia, Moscú planea enviar más aviones a EE.UU. para que realicen vuelos de reconocimiento en el marco del Tratado de Cielos Abiertos, y que según el diario estadounidense Washington Post, el Pentágono no podría detener esos vuelos.
Esto ocurre en momentos en que las relaciones entre Rusia y Estados Unidos y los aliados de este último en Europa atraviesan por su peor momento en gran medida por la crisis en Siria y el conflicto en el este de Ucrania.
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