• Bernard Sanders, senador del estado nororiental de Vermont y aspirante a la presidencia de Estados Unidos, durante un mitin en Nueva York, 17 de abril de 2016.
Publicada: lunes, 18 de abril de 2016 10:16

El senador de Vermont Bernard Sanders carga contra Arabia Saudí después de que Riad amenazara a EE.UU. si tomaba medidas para revelar el papel saudí en el 11-S.

“No estamos adoptando una perspectiva lo bastante dura con Arabia Saudí”, dijo el domingo el senador y aspirante demócrata a la presidencia estadounidense en una intervención en el canal de noticias ABC News.

Parte de la familia reinante en Arabia Saudí, los Al Saud, está involucrada en la difusión, financiando escuelas por todo el mundo, del wahabismo, una “ideología fundamentalista extremadamente de derechas”, según los términos del veterano precandidato.

Con esa estrategia, los saudíes “están desempeñando un papel altamente peligroso en el fomento del fundamentalismo en todo el mundo”, denunció Sanders.

No estamos adoptando una perspectiva lo bastante dura con Arabia Saudí”, constató el domingo el aspirante demócrata a la presidencia estadounidense Bernard Sanders.

Ante la posibilidad de que el Congreso norteamericano apruebe una legislación que permitiría imputar ante los tribunales estadounidenses a los dirigentes saudíes por su responsabilidad en los atentados del 11 de septiembre de 2001 e inmovilizar sus bienes, Riad ha amenazado con vender activos en EE.UU. por valor de unos 750 mil millones de dólarespublicó el sábado The New York Times.

Estados Unidos, sin embargo, “no puede ser sometido a chantaje”, aseguró el senador que, sin embargo, hasta hace unos meses era criticado en los círculos progresistas por defender las injerencias de EE.UU. en Oriente Medio con Riad como intermediario.

Mitin de primarias en Nueva York del senador demócrata de Vermont Bernard Sanders, 17 de abril de 2016.

 

Sanders se mostró crítico con el apoyo total de Washington al régimen israelí en Palestina y defendió que Estados Unidos “no puede seguir ignorando el sufrimiento del pueblo palestino”, pese a repetir la habitual defensa estadounidense del supuesto “derecho de Israel a defenderse”.

“No se puede asentir siempre a (el primer ministro israelí, Benyamin) Netanyahu”, dijo, dentro de su denuncia de las muertes de inocentes y “destrucción masiva” provocada en Gaza por la ofensiva del régimen de ocupación en 2014, y observó que la catastrófica destrucción de infraestructuras sigue ahí, cuando se acerca el segundo aniversario de la ofensiva israelí.

Gaza está sometida a bloqueo por los ocupantes israelíes desde junio de 2007, lo que ha causado tal deterioro de las condiciones de vida que en septiembre pasado expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pronosticaron que podría quedar inhabitable en 2020, de persistir la tendencia actual.

El ataque de las fuerzas de guerra israelíes iniciado en julio de 2014, de 50 días de duración, acabó con la vida de cerca de 2200 personas, incluidos 577 niños, y causó heridas a otros 11 100 palestinos, de los que 3374 eran niños, 2088 mujeres, y 410 personas mayores.

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