De acuerdo con un comunicado divulgado el viernes por la Cancillería rusa, tales movilizaciones representan una amenaza para la seguridad en esa región, que ya está tensa de por sí.
Se trata de otra reacción a la decisión de Corea del Sur de desplegar, para finales de 2017, el Sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud (THAAD, por sus siglas en inglés) estadounidense en el territorio surcoreano.
Este tipo de acciones de Washington y Seúl “puede infligir graves daños en la seguridad estratégica de los países vecinos (...) y complicará aun más la situación en la península coreana”, reza el comunicado de la Cancillería rusa.
Este tipo de acciones de Washington y Seúl “puede infligir graves daños en la seguridad estratégica de los países vecinos (...) y complicará aun más la situación en la península coreana”, reza la nota del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores.
Además, la misiva acusa a Estados Unidos de hacer “esfuerzos unilaterales para desarrollar y desplegar” sistemas antimisiles en todos los rincones del mundo, como en el noreste de Asia, advirtiendo que esto influirá de forma negativa en el balance estratégico regional e internacional.
A continuación, el comunicado informa de la posibilidad de una coordinación más estrecha entre Moscú y Pekín en respuesta a “los últimos acontecimientos desfavorables” en la zona, al mismo tiempo que exige la rápida reanudación de los diálogos entre las dos Coreas como la única manera para aliviar las tensiones regionales.
Por otra parte, el portavoz del Ministerio chino de Defensa, Yang Yujun, expresó la oposición de la República Popular China a la instalación del THAAD en Seongju (ciudad situada a unos 300 kilómetros de la capitalina Seúl), al afirmar que Pekín considerará una serie de medidas que cree necesarias para salvaguardar la seguridad nacional y regional.
La decisión tomada por EE.UU. y Corea del Sur de establecer el THAAD se adoptó después de que Corea del Norte realizara su cuarto ensayo nuclear el pasado mes de enero, seguido por el lanzamiento de un satélite y varias pruebas de misiles. Tanto Washington como Seúl aseguran que el establecimiento del THAAD sirve para defenderse ante las amenazas de Pyongyang.
Sin embargo, las autoridades norcoreanas, por su parte, insisten en que las pruebas que han llevado a cabo hasta el momento se trataban de una reacción ante los ejercicios conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur en la península coreana.
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