En un comunicado emitido este viernes en la página Web de la agencia SABA, Ansarolá asegura haber disparado un misil Burkan-1 en dirección a la capital saudí, sin dar más detalles al respecto.
Por su parte, la cadena saudí de noticias Al-Arabiya informa de que el Ejército saudí ha interceptado y destruido un misil balístico lanzado por los combatientes yemeníes contra la capital saudí.
Asimismo, ha agregado que la aviación saudí y sus aliados inmediatamente han atacado con misiles balísticos una base de Ansarolá en los alrededores de la capital yemení, Saná.
El ataque ha acaecido mientras que este sábado está previsto que el presidente estadounidense, Donald Trump, realice su primer viaje al extranjero. Su primera parada será el reino árabe. Allí mantendrá reuniones con las autoridades saudíes y cerrará importantes acuerdos comerciales que, según Reuters, incluirá la venta de armas a Riad por un valor estimado de 100.000 millones de dólares.
Desde que Riad lanzó una ofensiva militar contra el país más pobre del mundo árabe en marzo de 2015 en un intento por restaurar en el poder al fugitivo expresidente yemení, Abdu Rabu Mansur Hadi, su estrecho aliado, las localidades fronterizas del sur de Arabia Saudí y Riad suelen ser blanco de los ataques de las fuerzas yemeníes.
El pasado viernes, el Ejército y los comités populares de Yemen lanzaron tres misiles de fabricación nacional contra las posiciones de las tropas saudíes en la región de Al-Musem, en la provincia de Jizan, en el suroeste de Arabia Saudí.
El Ejército yemení y Ansarolá aseguran que actúan en represalia por los incesantes bombardeos saudíes contra las ciudades yemeníes, que conforme a lo divulgado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), han matado a más de 12.000 ciudadanos
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