En los recientes enfrentamientos surgidos entre los opositores y la policía antidisturbios, que según cifras gubernamentales han dejado 36 muertos, los manifestantes han arrojado frascos llenos de excrementos contra los uniformados para protegerse, a su juicio, ante el “aumento de la represión” policial.
Según confirman los medios locales, las ‘puputov’ fueron utilizadas el pasado fin de semana en una protesta en Los Teques, a las afueras de Caracas, la capital, tras lo cual se popularizaron en las redes sociales y ganaron presencia en las calles.
La inspectora general de tribunales, Marielys Valdéz, catalogó como delito el uso de estas bombas a las que considera “armas bioquímicas” y aseguró que su empleo será castigado con todo el rigor de la ley.
“El uso de las armas químicas, en este caso heces humanas y animales, generan consecuencias (...) Pueden extenderse a las aguas, contaminar terriblemente. Personas especialmente vulnerables, niños y ancianos, pueden contraer hepatitis o infecciones con bacterias”, adujo la funcionaria en una entrevista divulgada el miércoles por la televisora estatal VTV.
Los “guarimberos” (que hacen barricadas), también lanzan piedras y disparan pintura contra los vehículos y tanquetas policiales. “La idea es quitarles la visión, porque la pintura tapa el cristal y al hacer uso del parabrisas lo extiende, cegándoles”, explica un experto venezolano en seguridad, Javier Gorriño, antiguo comisario de la Policía Técnico Judicial.
El uso de las armas químicas, en este caso heces humanas y animales, generan consecuencias (...) Pueden extenderse a las aguas, contaminar terriblemente. Personas especialmente vulnerables, niños y ancianos, pueden contraer hepatitis o infecciones con bacterias”, advirtió Marielys Valdéz, la inspectora general de tribunales.
Frente a esta situación, los uniformados disparan gases lacrimógenos y perdigones o lanzan agua a presión para hacer frente a las protestas.
El martes, autoridades venezolanas denunciaron el uso de niños, niñas y adolescentes en las manifestaciones violentas convocadas por dirigentes de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Además, han informado de una serie de actos vandálicos asociados a las marchas contra el Gobierno de Nicolás Maduro.
En medio de la espiral de violencia, el Gobierno venezolano defiende el uso de la fuerza, ya que considera su deber garantizar la seguridad y el orden en todo el país.
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