En el Reino Unido, los ferroviarios británicos ayudaron a transformar la estación Euston de Londres, uno de los centros de transporte más concurridos de la capital, en un comedor para ofrecer una cena de Navidad a unas 200 personas sin hogar.
La Fundación también preparó artículos como calcetines térmicos, guantes y sombreros, que se entregaron como bolsas de regalo después de la comida. Los organizadores recibieron buenas reacciones de los asistentes indigentes.
También en Italia, cientos de inmigrantes, personas sin hogar y pobres, asistieron a una cena anual de Navidad en Roma, organizada por el equipo benéfico italiana, Sant'Egidio.
En Francia también se ofreció una tradicional cena de Navidad en una estación de tren de París para personas que viven en condiciones precarias.
Todo el mundo está festejando la Navidad. Fiesta en la que celebramos el nacimiento de Jesús. Pero hay quienes no tienen los suficientes recursos para poder disfrutar estos momentos de felicidad. Esta es una época muy especial para compartir con las personas menos afortunadas y necesitadas.
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